domingo, 26 de febrero de 2012

EDITORIALES DE LA REVISTA EL MERCADO (NICARAGUA)


Leo Salvatierra (Nicaragüa)

Editorial: revista literaria el mercado  Año: I  Número: 1    Jun.-Ago.  2011



Por León Salvatierra



El mercado: estética y política



La escena del mundo ha venido cambiando vertiginosamente;  esto se ha percibido muy claro en las últimas décadas. Resulta impresionante la inmediatez con que la tecnología impulsa la globalización del mercado, que cada vez más intensifica nuestra experiencia, homogenizando la cultura y la sociedad en general. En Nicaragua, desde hace mucho tiempo nuestro sabroso pinol no es competencia para la delirante Coca Cola. Más allá de lo simbólico, no tiene mucho sentido llamarnos pinoleros. Auxiliado por la tecnología que soberbiamente ostenta su bata de “progreso”, el mercado, en sus diversas dimensiones, asedia los cuerpos, los ordena, los etiqueta y moldea nuevas subjetividades. Esta realidad disfruta de muchos aplausos intelectuales. No olvidemos que la tecnología ha hecho posible realidades que eran inimaginables en otros tiempos. Tal situación exige a los artistas y por consiguiente al arte, nuevas formas de interpretación y expresión. Sin embargo, el triunfo del libre mercado y la política liberal significa, para cierta intelectualidad  reaccionaria, el fin de la historia del que habla Fukuyama; es decir, que no hay nada que hacer, que nosotros hemos alcanzado la recta final; ni el arte ni la conciencia humana en sus diversas manifestaciones de creatividad serían capaces de cambiar el curso de la historia.

Bajo la condición actual de las cosas, a mi juicio, siendo realista, es más probable que el efecto sea irreversible. Pero hoy respiro los versos de Bukowski, debe haber una forma, seguramente debe haber una forma que todavía no hemos pensado, ¿quién puso este cerebro dentro de mí? que exige que dice que hay todavía una oportunidad, que nunca dirá que No, y todavía más profundo dentro de mi corazón, se niega a aceptarlo.

Hay un dicho muy crudo en Nicaragua que dice: “a la conciencia se la comió un perro en el mercado Oriental”. Aunque aparentemente los días se suceden, de algún modo, reafirmando este dicho, creo que mientras tengamos imaginación, emociones, sentidos y voluntad, siempre habrá esperanza para girar nuestra suerte.

            En la afirmación de esa voluntad, intentamos reducir la distancia entre vida y arte: el mercado es la revista en la cual ponemos nuestros esfuerzos para llevar a cabo este proyecto. La iniciativa responde a la necesidad de un espacio donde se plantee la situación social, considerando la experiencia colectiva en el mercado contemporáneo desde el arte. A nivel formal, planteamos ideas que problematizan la relación artista/arte/espectador. De tal manera, asume coherencia el formato de nuestra revista, creando tensión entre los textos literarios con elementos extra-literarios, que surgen directamente del movimiento espontáneo de la cotidianidad. También suprimimos los marcadores de los géneros literarios, dejando al lector ejercer su propio criterio en la categorización de los textos.

            En tanto discurso social, el arte en la actualidad ha quedado en banca rota, articulado por un artista desdeñoso de las formas de entretenimiento masivo, consecuencia del mercado global. En dicho contexto, vemos la necesidad de una actitud más dinámica en el entorno social, abordando aspectos tradicionalmente considerados de poca importancia en el arte, aunque en un cotejo más amplio, son determinantes en la transformación de la sociedad. Por ejemplo, un tipo de cine dirigido únicamente a un público especializado, filmes que usualmente son analizados por críticos-teóricos para generar nuevo conocimiento del campo cultural, ignorando las películas que entretienen a la multitud. Reconocemos la importancia del cine independiente, pero la influencia de Hollywood en la mayoría de la gente, nos obliga a considerar también la realidad de ese espacio, generando una crítica más pertinente al público en general.

            Lo anterior nos remite a una reflexión necesaria entre estética y política, asumidas generalmente como realidades separadas. Nosotros entendemos el arte y la política como dos caras de la misma moneda ya que la dimensión estética en las estructuras jerárquicas de la sociedad (que todavía se mantienen rígidas, pese a la aparente despolitización del mercado) se relaciona con la experiencia estética del espectador ante el arte, quien percibe y ordena, acorde a su propia subjetividad, un modo particular de experimentar e interpretar la obra.

           Lo cotidiano y el arte exhiben un tipo de relación en el que se incluyen ciertos espacios y se excluyen otros. En otras palabras, el espacio en que se permite decir, imaginar, hacer, etc., resulta  amplio para algunos y reducido para otros.  En este sentido, el mercado como una fuerza dominante en la experiencia colectiva, también juega un rol decisivo en el modo político de percibir lo cotidiano.

           Desde esta perspectiva, pensamos que sin caer en el panfleto, los artistas tendrán que responder de forma activa a las contradicciones del ser humano en esta sociedad, cuyo comportamiento y producción cultural se sujeta mayormente a las leyes del intercambio. De esta manera proponemos una esperanza: que la conciencia humana no siempre sea víctima de los colmillos caninos del mercado, según el dicho nicaragüense.  









Editorial: revista literaria el mercado  Año: I  Número: 2    Sept.-Dic.  2011



Por León Salvatierra







La obra Nicanor Parra,  su vigencia en estos tiempos aciagos



Rápidamente después que saliera la noticia del nuevo premio Cervantes, Heriberto Yépez escribe un breve artículo titulado: Para qué antipoetas en tiempos aciagos[1]. Hace un cotejo de la obra de Nicanor Parra que rebosa de frases hechas y vacías. Cierra con una sentencia: “Despidámonos de Parra citándolo: ‘La poesía pasa – la antipoesía también”’. Aunque la liviandad crítica de Yépez no nos interesa aquí, sirve para iniciar una reflexión sobre el modo-pasarela en que, con frecuencia, se lee dentro y fuera de las academias. Ha pasado de una obsesión por lo ‘nuevo’ a una cultura obsesionada por lo que vendrá después. La cita de Parra proviene de la “Nota sobre la lección de la antipoesía”. Yo la entiendo de otro modo: la poesía como la antipoesía “pasa”, ocurre,  se experimenta en la vida cotidiana. Esa es la lección perdurable de Parra, en cuyo campo textual, la autoridad del “yo” se disuelve en el lenguaje común de la gente. Pero ojo, no es el chistoso Chespirito como sugiere Yépez, es quizás el primer poeta de América Latina que pone en crisis, de modo radical, la autoridad del autor, anticipando los planteamientos teóricos de los franceses: ¿Qué es un autor? (Michel Foucault) y La Muerte del autor (Roland Barthes).   

Recordemos: es el año 1968 ó 69 en París, podría ser también el D.F, Berkeley o Berlín. Estudiantes, profesores, grupos marginados protestan, reclaman derechos civiles y humanos, se manifiestan en contra de la guerra en Vietnam. Ellos popularizan una idea central: cuestionar la autoridad—todo tipo de autoridad. En ese despertar político resulta difícil desvincular al autor de la voz autoritaria del poder. Con la palabra compuesta “Autor-Dios”, Barthes enmarca la univocidad del autor. Esta aproximación cambia la modalidad en la lectura. La balanza, naturalmente, se inclina hacia el lector. 

Poco más de cuatro décadas han pasado, y aunque en Los EEUU se eligió al primer presidente negro o “casi negro” como lo llama Eduardo Galeano, hoy se intensifica la descomposición mundial. Las maniobras económicas en los llamados países del primer mundo destruyen las economías del resto. Auque Obama haya alcanzado la presidencia, mucha gente está indignada porque al fin de cuentas, Obama es sólo el rostro que representa a los grandes monopolios. Sin embargo, como nos recuerda Stéphane Hessel, la indignación es el núcleo generador del compromiso con la historia, y de la indignación debe surgir la lucha contra la dictadura de los mercados. El problema es que el consumismo amenaza con dictar y definir el mismo acto de la protesta. Basta anotar que la revista Time eligió al “manifestante” como la persona del año 2011.

Al reflexionar sobre la administración Obama, Ángela Davis subraya nuestra tendencia a creer en los Mesías y a depositar nuestro potencial en otros. Sobre ese mismo tema, Galeano se burla del papel “mesiánico” de los EEUU, diciendo que el único mesianismo que le parece es el de Leonel Messi. Ahora me pregunto: hacia qué horizonte nos encaminamos el lector, espectador, ciudadano. Esto ha sido para mí la lección de la antipoesía: desacralizar el aura de los  autores para leer las obras desde un enfoque estético-político de reflexión y crítica, un lugar de tensiones y particularmente un lugar de trabajo, donde se percibe cierto modo de intervenir en el mundo, una forma  de sentir e imaginar la comunidad. A mí me parece que antes de despedirnos de Parra, todavía podemos tomar algo de su obra para enfrentar estos tiempos aciagos, de indignación e incertidumbre, sin deslizarnos en el modo-pasarela del sistema, en la apatía o en el cinismo.  









[1] Véase el artículo íntegro de Yépez, publicado en: http://impreso.milenio.com/node/9077032

domingo, 19 de febrero de 2012

EL POETA MEJENGUERO


Mainor González Calvo (Costa Rica)

Siempre asiste a los recitales de importanciacon el único afán de que lo tomen en cuenta
pues lleva a todos lados sus escritos
en la mochila trotamundos o bajo la seriedad del pantalón
su presencia es infaltable
cuando de lectura y congresos memorables se trata
él concurre con devoción a las actividades de embajadas
universidades
y clubes literarios
además de aguantar pacientemente
que se acaben los chistes de sobremesa
para compartir con algunos allegados sus poemas peregrinos
él es un rostro conocido
para los organizadores y anfitriones de la cultura
su deseo es una molestia esporádica
esperando la oportunidad de ser escuchada
entre tanta eminencia también desconocida.

viernes, 10 de febrero de 2012

Para los hijos de Urracá, dos poemas

Y uno hace la pregunta ciego de ira
Porque no hay una voz para dar respuesta.

Y dos se miran mutuamente dispuestos a dar la cara

Porque hay muros de arrogancia que deben caer

Y tres cruzan el río y cosechan las piedras del camino

Porque hay una vida, muchas vidas por ganar.

Y cuatro marcan la línea, la diferencia entre sudor y sal

Porque unos pocos les quieren matar.

Y cinco trazan horizontes de coraje y sangre

Porque los que todo lo tienen quieren beber de su costado

Y seis se pintan de viento y agua y tierra y fuego

Porque los del dólar vienen a infringir luto y dolor.

Y siete caminan descalzos bajo el mediodía

Porque el camino se hace caminando.

Y ocho aprietan el cuerpo y aguantan y resisten

Porque la vida es una lucha y se lucha por la vida.

Y nueve salen del polvo y del humo y la pimienta

Porque la cárcel nunca ha sido para el hombre libre.


Y diez

y cien

y miles en coro hacen la pregunta

-¿quién apretó el gatillo?-

Porque la venganza más amarga reclamará a los cobardes.

Héctor Collado

Acaban de asesinar
a Jeronimo
una bala volcanica
acabo con el hambre
que siempre tenia
le dispararon
por caminar llevando
su esperanza y su protesta
de 500 años
o mas,
mas explotacion,
mas humillación
mas embrutecimiento
mas te doy si te levantas.
Lo mataron por indio
Por turista de carreteras
Por luchador de arrozales
Por adorador de sus espigas
Por su ternura indigena
De velar por la blancura del agua
Y cuidar las estrellas de los rios.
Lo bajaran al llanto
de sus montañas
para que sean sus huesos
el abono inagotable.
Jose A. Córdova

jueves, 5 de enero de 2012

HOMENAJE A CARMEN NARANJO (Costa Rica)


Carmen Naranjo (Costa Rica)

DECIME SI LA PRISA…


¿Decime
si la prisa es grito
que mata pájaros
con péndulos?
¿Decime
si la angustia es agobio
que acerca muertes
con taladros?
¿Decime
si elmiedo es oruga
que envuelve músculos
con tornillos?
¿Decime
si el amor es amargo
por el rato que retiene
y la vida que se lleva?
¿Decime
si podés decirme
dónde crece la luz
que sólo noche noche
me amanece en el alma
?

sábado, 31 de diciembre de 2011

Diálogos con Marco Antonio Panduro González (Peruano en Costa Rica)


Marco Antonio Panduro González (Peruano en Costa Rica)

Hace poco un amigo[1] escribió: " Es la lógica del sistema que sólo presta atención a lo instrumentado por lo mediático". En referencia a la presencia de Joshua Bell - afamado concertista de violín- en la estación de metro de Washington. Allí, confundido entre la multitud, tocó su violín como cualquier músico ambulante que se gana la vida en las calles. Apenas unos cuantos se detuvieron, nadie lo distinguió, y excepto los niños que terminaban jalados por sus padres presurosos de obligaciones, solo una mujer pudo reconocerlo y se tomó el tiempo de escucharlo hasta el final de una pieza; había asistido días atrás a su presentación en el Teatro de Boston.

Estas palabras, de prestar atención a lo instrumentado por lo mediático, resumen lo que podríamos llamar el efecto malabar, como la parafernalia mediática que viaja por los 5 continentes cargada de conciertos tal, de festivales tal. Pavarotti hizo bien en el sentido que la Opera se masificara; buen punto el hecho de difundir algo hasta hace poco estaba reservada a las élites. Pero también se va perdiendo el sentido íntimo. Debe ser por eso que Sabina dijo hace poco que ya no le parecen conciertos de música, sino más bien celebraciones tribales. La gente se divierte, pero se hacen extrañar los matices, la atmósfera de los lugares pequeños, aunque esto también debe ser visto de acuerdo al género. Un concierto de Trash Metal dista mucho en calidez de atmósfera de la de uno de Smooth Jazz o del ambiente de nostalgia de Arpas Andinas.

David Robinson:

- Entonces, pregunto: ¿las Bellas Artes son para las minorías? Hermano, este tema es sumamente interesante...


Los estándares son el problema, me parece; en el sentido de que lo se produce y se consume actualmente se debe, repito el término: por la parafernalia mediática. Al punto tal que muchas canciones no posean esas particularidades que las hacen únicas e indiferenciables, sino producción en serie, producción en masa; y de esa exclusividad no es la abanderada únicamente la música; el cine, por ejemplo, muestra en la pantalla a actrices cada vez más se parecidas entre sí. Probablemente estemos accediendo a algo que ha prestado el nombre de arte sin serlo, solo por el hecho de reunir una inmensa cantidad de gente; diríamos mejor, entretenimiento. Hablábamos, recuerdo, de las comparaciones entre Dady Yankee y Calle Trece, haciendo la gran salvedad, dentro de este género, de una preparación y un sentido de la estética genuina por parte de estos últimos.



Seguidamente al cabo de unos días:

Hola David, aquí nuevamente, viendo, a partir de este debate, a donde me llevan las ideas. A propósito de masas y minorías, donde preguntabas tú si las Bellas Artes estaban reservadas a las minorías. Démosle vuelta a la tortilla sobre lo que quiere decir masa y minorías.

Antes del anterior escrito, ya había leído este artículo tuyo, me llamó la atención el extracto siguiente. Dices tú:

Artículo de David:

Ahora me pregunto y pienso sobre la situación de la literatura panameña y el insustancial impacto de los escritores en la sociedad istmeña. ¿Qué ocurre? Tengo entendido que Panamá goza de una infraestructura muy parecida a la de Miami, debe a haber sido la presencia gringa durante tantos años. Pero es sinónimo de progreso, sin embargo, edificios y otras edificaciones. Los lectores panameños, los pocos que hay, aquellos que toman un libro por placer y no para hacer una tarea escolar o universitaria, ¿Serán igual de superficiales que el resto de la población? …



Escribí esto después de la última respuesta sobre los standares del arte:

Pero el término masa al parecer acarrea fibras un tanto sensibles. Aceptemos primero, en la realidad latinoamericana, que sean las minorías las cultas. Entonces, si fuera así, ¿por qué nuestros países arrastran siglos de taras y de equivocaciones recurrentes venidas desde sus gobernantes y de las clases dirigenciales? Deberíamos de suponer entonces que aquellas minorías privilegiadas carecieran de horizontes humanísticos más elevados. ¿Entonces no serán ellos masa también? Pero al mismo tiempo las masas pueden ser, al margen de su primera y principal acepción, el rebaño que sigue a su pastor, si  a éste se le antoja, al precipicio. Hoy en día esa masa ostenta un alto poder adquisitivo, los encuentras de compras en los grandes almacenes, endilgados por el aparato publicitario del consumismo. Entonces, siguiendo este racionamiento ¿las minorías no serán, acaso entonces, los individuos que se resisten a aquellas órdenes y que buscan su identidad ante todo? ¿Y una de las vías de la búsqueda de esta identidad no será a través de los libros? 


David Robinson:


Así es, las minorías favorecidas por el sistema económico, no son parte de las élites pensantes...mucho menos morales...Brecht habló de los indispensables, aquellos que luchan toda la vida; Martí afirmó que la dignidad humana descansa sobre unos cuantos hombros; así mismo ocurre con la cultura literaria: unos cuantos la llevan adelante...

domingo, 25 de diciembre de 2011

Palabras urbanas (Marginalidad)


Henry Petrie (Nicaragua)

Estas son las palabras urbanas,

las marginales, las que temen y repelen,

surgidas de reductos, barriadas,

cantinas y puteríos, de las vendetas,

alcohólicas y amanecidas en agrio;

                                                             

amantes del submundo, de la oscuridad;

perdidas y atrevidas, criaturas impías.



Gatos y murciélagos por las noches,

imágenes sigilosas tras luces de neón,

huecas rotondas,

rótulos lumínicos ahogados,

una dama del silencio y el beso prohibido

eructa mil roces y penetraciones.



Visión meridiana, luz de sol resentido,

de fantasmas atrapados en azuladas ojeras

y humanos atropellando sus mentes.



¡Putativos!

¡Putativos hijos!

¡Putativos hijos de sociedad!



Estas son las palabras que odian,

sin perfumes ni decorados,

a lo sumo una pared, la calle misma,

que viven en graffiti, diciendo al oído:



Si no irrumpís, te jodiste.

domingo, 18 de diciembre de 2011

POEMA DE DIANA ESPINAL (HONDURAS)


Diana Espinal (Honduras)


56.

 

Ciudad Juárez

Es inamovible soledad ruleta rusa

 

Tiene

Envejecidas las aceras

Los gruñidos

                                              Y           

 Retoñan en las esquinas

Los chalecos antibalas

 

Es sangre

Espiral y lamento

Es graffiti

Y

 Punzón de fuego

Que se engulle en arqueadas andanzas de anzuelo

 

Huele a piedad y condena

Se alimenta de desosiegos y de anestesia

 

Todos los días

En Ciudad Juárez

Se cosifica la existencia.


domingo, 11 de diciembre de 2011

Poema de Jonathan Velásquez (El Salvador)


Jonathan Velásquez (El Salvador)

LA ÚLTIMA PRIMAVERA

Te fuiste como las azules mariposas
que la primavera trae
y tu última sonrisa
invocó los dioses antiguos de la lluvia.

A lo lejos tus caracoles
me llaman a la isla de los sueños,
el silencio de tu cuarto vacío
dibuja en secreto los misterios de tu nombre.

¡No has muerto ni lo harás nunca!
vas conmigo
en el vientre de la ciudad oscura y fría.

Llueve y las hojas de los árboles
como danzando tu tango preferido
deletrean en su lenguaje milenario
la forma de llamarte.

Tus caracoles suenan a lo lejos,
abro las ventanas sucias de mis ojos
una mariposa azul susurra con sus alas
los decibeles de tu rostro.

Llueve, como la primavera en que te fuiste
cierro por última vez  todas mis puertas de llovizna
tus caracoles suenan en mi pecho
y te abrazo en la isla de los sueños.

sábado, 3 de diciembre de 2011

INVOCACIÓN


Waldina Mejía (Honduras)

¡Oh, sencillas palabras del amor

cuántos hermosos cielos habréis enamorado!



Palabras simples,  comunes,  claras palabras

luminosas como el fino cristal

imponentes como múltiples campanas

dulces como los sueños

altas

como la entrega.



¡Venid a mí, antiguas palabras amorosas!

¡Danzad  felices cuando estoy con mi amado!

Porque os quiero 

                              besar  

                                         morder  

                                                         saborear

palabras repetidas por siempre y para siempre

y siempre

                 recién nacidas

húmedas

del agua en que navega el corazón.



¡Oh, palabras hermosas

venid a mí

porque mi amado

        llega!

domingo, 27 de noviembre de 2011

CARLOS GODOY (EL SALVADOR)


CARLOS GODOY (EL SALVADOR)


EN SEGUNDA VISITA…

Tu mirada de deseo contrastaba con tu negación
con tus labios
(apretados)
con tus piernas
(abiertas)
con tus pezones
(erectos)
Tu negación contrastaba con tu mirada de deseo.
***
Que mujer mas sinvergüenza
Diría mi madre al saber
Tus más de diez horas desnuda…
***


No necesite brújula ni mapa
Para encontrar
El tesoro de su clímax…
***

Su sabor a desconocida
Me supo
A la ausencia que acompañe…
***

Dijo que a su caracol le contaba 3 lunas llenas
Sin rocíos
Le lloví sin creerle…
***
Con tus corrientes y en mar abierto
Fui marinero buscando naufragar en tus ojos
En la isla de tus caderas…
***
Despertaba siendo sol entre tus cerros
Esperando tu diluvio del que faltan
Treinta y nueve noches con sus días…
***

El deseo me exigía olvidarme de las horas
Te despertará a continuar
El maratónico encuentro
No ansiara la amable
Invasión del aire
El inexistente
Ventanal que
Desnudara
Tu calor
Sabes…
Mientras vos reposabas

Fui
***

Tu querube
Un vigilante
Atento centinela
Tú inofensivo espía
De noche-madrugada-día
Me volví cuatro silencios
Padre de tu grito contenido
Quien despertó tus orgasmos aun sin dormir...

domingo, 20 de noviembre de 2011

LOCADIO


Enrique Godoy Durán (Guatemala)

Locadio despertaba de su tercera borrachera del día, para eso le gustaba usar la última banca del parque del hipódromo del norte.  Entre el resabio de la borrachera y la penumbra de las siete de la noche, Locadio divisó a una mujer de cuerpo atractivo invitándolo a seguirla.  Él la siguió.  Cuando estaban  al final del parque, al borde del precipicio, la mujer lo abrazó y le mostró el rostro.  Locadio casi se muere de susto al ver la cara de caballo con enormes dientes y ojos enrojecidos, pero, en segundos se repuso y pensó: “Yo soy un borracho, miserable, sin esperanzas de encontrar afecto, menos amor… esta cara de caballo debe andar igual que yo, buscando cariño, además tiene bonito cuerpo, más de algún defecto tengo…,  a estas alturas ni modo de andar con melindres,  podríamos hacer bonita pareja. Si se enamoró de mí, ni modo de despreciarla. 
Sin más trámites, la aprisionó entre sus brazos y la besó apasionadamente.  Los dos rodaron por el despeñadero.  Esa noche se escucharon gritos extraños en la ciudad de Guatemala.  Nunca más se volvió a saber de Locadio.  Cuentan los visitantes nocturnos del Hipódromo del Norte, que han divisado a un niño con cara de caballo jugando por el lugar, a veces también creen escuchar la voz dulce y melodiosa de una mujer diciendo: “Locadito, mi vida, tu trago esta servido, mijo”.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Alda Merini


Alma Karla Sandoval (México)

Para qué noviembre sin tus alas en un rincón
del manicomio.

El cautiverio tiene filo en el alba cuando un ángel
grita despúes de olvidar el otoño.

No hay tréboles aquí ni un verso para darte.

Si quieres mastica esta carne de jueves.

Un día es mucho para los espíritus armados
con gardenias.

Un día frágil porque tirita sin nubes a la merced
del aire azulándonos.

Así baja la temperatura del mundo y el brillo
del iris a galope de la memoria.

En este valle hay veranos de cadenas.

También otoños a la medida.

Espejos, puertas, cráneos de quienes cayeron
antes que tú,
desdorando a Dios.