domingo, 16 de septiembre de 2012

Dos poemas de Alí Desirée Cuevas (México-Panamá):



Alí Desirée Cuevas 
http://poesiaenespiral.blogspot.com/2008/06/un-sueo.html

Movimiento

Movimiento,
todos somos una sucesión de lunas
en espiral musical,
armonía del cosmos
la lluvia aprisiona el tiempo humano,
la espera no existe, siempre ocurre algo
todo es clinamen y caída
en el continuum
como las lágrimas de la luna
escurriendo mi ventana
sudando implosiones cósmicas


Un sueño

Y tú me preguntas quién soy,
soy el soliloquio de mi deseo,
a que duerme sobre una flor y...
ya no quiere despertar
y tal vez hoy vuele mi imaginación
y con un ala rota llegue a tu almohada
susurre en tus sueños
no preguntes
deja que los sueños vuelen y hagan realidades
hoy no duermo y aún así me poseen,
los Sueños, hermanos de los Deseos,
hijos de la dulce Muerte,
todos, alados se posan en los párpados
y dan pinceladas con sus alas
si despertar los mata
no despiertes
si soy un sueño
no despiertes
en mi jardín en mi quietud
la mirada imantada llama,
el silencio se mueve entre las alas
escúchalo
como si todas las flores hablaran
y el cielo abriera su único ojo (el sol)
no temas a aquel cíclope enorme
mira fijamente pero dice la verdad.

sábado, 8 de septiembre de 2012

PALABRAS DE HÉCTOR COLLADO (PANAMÁ) SOBRE LAS CONFESIONES



El Tigre y el Dragón

Robinson Orobio en una ciudad huérfana de un poeta vivo

11 | 07 | 2010 Por Héctor Collado (Publicado en la Revista Día D)

Los poetas malditos estuvieron signados por vivir de prisa y morir demasiado antes… los malditos poetas, que los hay, ni se mueren ni dejan que los maten, y viven de rancias porciones de inmediatez. Ni uno ni el otro, afortunadamente, es el caso de David Robinson. Aun con el vértigo de la caída y la adversidad de vivir pariendo esperanzas, es un sobreviviente en una ciudad que parece odiarlo, y por eso el poeta se defiende. ¿Para quién se publica un libro? ¿Por qué derramar la sensibilidad, más bien descontento, sobre las cuartillas? ¿Catarsis? ¿Venganza, acaso?

Apoyado en los andamios de un epígrafe extendido de un poeta innombrable, Robinson sostiene un discurso acre que enrostra una realidad, paradoxa de la paradoxa, que supera la realidad. Sus textos cuestionan la crónica roja y lacrimosa de que se alimentan algunos “medios”, y al mismo tiempo la invisibilidad de la infancia en esos mismos “miedos”.

En Confesiones de un poeta en una ciudad que odia, el poeta no odia la ciudad, más bien la cuestiona. Es la ciudad, (la sociedad egoísta, el sistema mezquino, el estado calculador, el gobierno mediocre) la que odia a sus niños, los alcanzados por el rencor de una ciudad que detesta a la infancia.

En los textos de Robinson hay que buscar, encontrar para luego huir de un Joaquín plural y multiplicado, un Joaquín estigma y protagonista que nos señala con los dedos embetunados desde el semáforo. Se trata de un libro doloroso que sacrifica la ternura del lenguaje para exponer con el lenguaje de la ternura y la rabia un día a día extremo de familias fracturadas y niños, niñas amenazados… Y los dos niños se convierten en tempestad.

El autor es tábano en el lomo de una ciudad que traiciona a sus transeúntes, estos que no saben ver cuando miran, que no se atreven a sentir porque se pierden, ni a pensar porque se olvidan.

El poeta ha abandonado su torre oxidada para entregarnos espejos y espejismos, reflejos y reflexiones de una realidad, verdad redundante que se queda suspendida y doliendo en la memoria. No te da permiso para mirar por el rabillo del ojo, por encima del hombro.

Y ¿la poesía? Está en la ciudad que odia, en las confesiones de un poeta que abraza sus deberes y se vale de trapos sucios para mostrarnos el rostro verdadero y expectante de cada lector.

domingo, 2 de septiembre de 2012

MADRE NUESTRA: letra de Luís Enrique Mejía Godoy (Nicaragua)



 Luís Enrique Mejía Godoy (Nicaragua)



Madre nuestra que estás en la tierra
santificados sean tu años
Venga nosotros tu ternura de todos los días

Gracias por habernos dado vida de tus entrañas
por tu mesa servida, por tu pan casero
por tu vigilia sin descanso
para lograr tejer nuestros sueños
por la luz del candil de tu corazón
siempre encendido
por tu paciencia y sabiduría
por tu alegría a prueba de tropiezos
por tus besos, por tus rezos,
por tus lágrimas derramadas como bálsamo,
sobre nuestras heridas.

Bendita seas entre todas las Marías
las negras, las negrísimas,
las renegridas sencillas mujeres de mi pueblo

Leona de tiempo completo
Mujer de carne y hueso

viernes, 17 de agosto de 2012

Poema de Jonathan Velásquez (El Salvador)


 Jonathan Velásquez (El Salvador)

Un niño vuelve a casa

 

Un niño dice aDiós
para no volver jamás
en sus ojos un tren de sangre
anuncia con su canto
el silencio de la muerte.

Un niño busca en la memoria
el rostro de su madre
la sonrisa de su hermano
que cerró los ojos para siempre.

Un niño olvida su infancia y sus juguetes
juega a ser Spiderman o Batman
en la Caótica ciudad
juega a ser un ángel
extraviado en el smock oscuro y frío.

Un niño vuelve a casa
con el rostro de su madre
tatuado en la sonrisa,
la tierra abraza su cuerpo
de orquídea deshojada.

Un niño busca en la memoria
el rostro de su madre
la sonrisa de su hermano
que cerró los ojos para siempre.

Un niño ha vuelto a casa
afuera todos lloran su partida…

sábado, 11 de agosto de 2012

Cuento de Claudia Chinchilla (Guatemala)


Claudia Chinchilla (Guatemala)

Optimismo

Salió de su casa, como siempre, a las seis de la mañana, sin desayuno; con la maletita del lunch  colgando del hombro. Salió confiando que el destino le deparara un asiento en el colectivo, una palabra amable en la calle o una sonrisa en la oficina.

Esperó, como acostumbraba, el bus. Sentía una euforia particular aquel día. En su corazón, palpitaba un buen presentimiento. Esperaba lo mejor de la vida; se sentía más optimista que nunca.

Al abordar el transporte -lleno a reventar- logró colarse, con suaves empujones, hasta el final del pasillo. Los frenazos despiadados del conductor provocaban que aquella masa humana se bamboleara de acá para allá. Unos sostenían a otros, se apoyaban, se ayudaban. ¿Quién dijo que la solidaridad era un vejestorio en vías de extinción?

Una mujer joven subió con su hijito en brazos, envuelto en una frazada celeste - recordó a sus dos hijos…- le abrieron paso y alguien le cedió, con amabilidad, un asiento. Un muchacho se ofreció a llevar el canasto de la vendedora de frutas, un jovencito se adelantó para ayudar a un anciano que procuraba bajar del bus…

Sin duda, aquel era un buen día. Afuera, a pesar del bullicio de la hora pico, el sol brillaba, el cielo se mostraba límpido y los escasos árboles de los parques le regalaban su verdor. La vida era una sinfonía donde la gente común encontraba inspiración.

De pronto, se escuchó un revuelo. Una tibieza rara le atravesó las entrañas. Cayó de bruces, extrañamente aferrado al cinto de su porta-alimentos. Un chico saltó sobre su cuerpo; reconoció, confundido, su billetera y unos pocos documentos cayeron al suelo. El adolescente saltó del auto en movimiento.

La gente se apartaba, gritaba pidiendo auxilio, le vociferaban al piloto que se detuviera, que había alguien herido. La estridencia del reggaetón no lo dejaba escuchar.

 Tendido, en la ternura de su sangre, su optimismo se encontró con la muerte.

sábado, 4 de agosto de 2012

Cuento de Carlos Fuentes (fragmento)

Carlos Fuentes


CHAC MOOL
 
“...Si no llueve pronto, el Chac Mool va a convertirse otra vez en piedra. He notado sus dificultades recientes para moverse; a veces se reclina durante horas, paralizado, contra la pared y parece ser, de nuevo, un ídolo inerme, por más dios de la tempestad y el trueno que se le considere. Pero estos reposos sólo le dan nuevas fuerzas para vejarme, arañarme como si pudiese arrancar algún líquido de mi carne. Ya no tienen lugar aquellos intermedios amables durante los cuales relataba viejos cuentos; creo notar en él una especie de resentimiento concentrado. Ha habido otros indicios que me han puesto a pensar: los vinos de mi bodega se están acabando; Chac Mool acaricia la seda de la bata; quiere que traiga una criada a la casa, me ha hecho enseñarle a usar jabón y lociones. Incluso hay algo viejo en su cara que antes parecía eterna. Aquí puede estar mi salvación: si el Chac cae en tentaciones, si se humaniza, posiblemente todos sus siglos de vida se acumulen en un instante y caiga fulminado por el poder aplazado del tiempo. Pero también me pongo a pensar en algo terrible: el Chac no querrá que yo asista a su derrumbe, no querrá un testigo..., es posible que desee matarme.”
“Hoy aprovecharé la excursión nocturna de Chac para huir. Me iré a Acapulco; veremos qué puede hacerse para conseguir trabajo y esperar la muerte de Chac Mool; sí, se avecina; está canoso, abotagado. Yo necesito asolearme, nadar y recuperar fuerzas. Me quedan cuatrocientos pesos. Iré a la Pensión Müller, que es barata y cómoda. Que se adueñe de todo Chac Mool: a ver cuánto dura sin mis baldes de agua.”
Aquí termina el diario de Filiberto. No quise pensar más en su relato; dormí hasta Cuernavaca. De ahí a México pretendí dar coherencia al escrito, relacionarlo con exceso de trabajo, con algún motivo sicológico. Cuando, a las nueve de la noche, llegamos a la terminal, aún no podía explicarme la locura de mi amigo. Contraté una camioneta para llevar el féretro a casa de Filiberto, y después de allí ordenar el entierro.
Antes de que pudiera introducir la llave en la cerradura, la puerta se abrió. Apareció un indio amarillo, en bata de casa, con bufanda. Su aspecto no podía ser más repulsivo; despedía un olor a loción barata, quería cubrir las arrugas con la cara polveada; tenía la boca embarrada de lápiz labial mal aplicado, y el pelo daba la impresión de estar teñido.
-Perdone... no sabía que Filiberto hubiera...
-No importa; lo sé todo. Dígale a los hombres que lleven el cadáver al sótano.

sábado, 21 de julio de 2012

WALT WHITMAN


 WALT WHITMAN

Soy el poeta del Cuerpo y soy el poeta del Alma,
Y digo que tan admirable es ser mujer como ser hombre,
Los placeres del cielo están conmigo y los dolores
del infierno están conmigo,
Injerto y multiplico los placeres de mi ser, traduzco
los dolores a una lengua nueva.

Soy el poeta de la mujer y soy el poeta del hombre,
y digo que tan admirable es ser mujer como ser hombre
Y digo que nada hay más admirable que la madre
de los hombres

Yo entono el canto de la expansión y el orgullo,
Ha habido zalamerías y ruegos bastantes,
Yo muestro que el tamaño no es mas que el crecimiento

¿Has superado a los demás? ¿Eres tú el Presidente?
Eso no tiene importancia: todos llegarán y aun irán más lejos...

domingo, 15 de julio de 2012

Fernando Vargas Valencia (Colombia)


Fernando Vargas Valencia (Colombia)
 
REVOLT / LA LIBERTAD, LÓGICO
(Escuchando el piano roto de Eddie Palmieri)
La libertad
está aquí, en el ahora.
Nos seduce con sus labios de fuego.
Es la vida misma.
No podemos soportar
que nos engañen,
que sigan murmurando silogismos
en nombre de nuestra vocación inconmensurable.
La fuerza de los continentes
la hemos dado desde siempre.
Nuestro tambores son el anuncio
de la victoria de todos los pueblos.
Nuestra causa
es la de la humanidad entera.
Cuando un Chamán
llora en el silencio de su pueblo exterminado,
llora el hombre del futuro.
Cuando el Hijo de Obatalá
derrama lágrimas de fuego
en la falda de una Santera,
la humanidad entera se prepara para el incendio.
Es lógico, señor de las deducciones mecánicas:
Libertarios somos desde siempre,
desde que un lenguaje nos fue impuesto
para hacernos creer que atribuirnos ropajes anónimos
era el descubrimiento de nuestros nombres.
Desde que alguien halló en el rayo,
algo más que la furia de los dioses:
desde que ese hombre vio en aquel gesto
la posibilidad del fuego.
Gritos desesperados somos desde el recuerdo
del futuro en el que somos la música de la desesperación.
Cultura y juego:
eso somos sumergidos en la ignominia.
Esclavos de nuestra propia imagen.
Incapaces aún de descubrirla.
Este continente sufre los dolores de la mujer victoriosa
que en el padecimiento del parir, resucita.
¿Cuántos muertos faltan
para que seamos indóciles?
Desde el piano hay promesas,
hay que romper los teclados,
hay que ejecutar las sinfonías
en las que se evaden nuestras hambres.
Estamos hechos de furia.
Somos la noticia que se sacia con su lenguaje disonante.
Somos el futuro que insiste en asaltar el cielo.
Somos la imagen claudicante
de una música que se niega a los exterminios.

domingo, 8 de julio de 2012

Poema de Irik Limnio (Guna Yala)

Irik Limnio (Guna Yala)
 
SONETO # 1
 

Señor, ayer cumplí febriles años
no hubo felicidades ni hubo velas.
Sólo se me acercó un perro y estelas.
Estelas de astros que aclaran peldaños.
La mesa estuvo vacía esa tarde
sin dulce sin regalo, mas no importa
porque, también, la vida mía es corta,
es chispa que no busca algún alarde.
Creí, tener sinceras amistades,
pero ahora la congoja me sepulta,
las tristezas de meses sobrepasan
mis ojos como pasan las edades.
Vendrá, otra vez, diciembre que me insulta
brisas que con pesares se entrelazan.

domingo, 1 de julio de 2012

Poema de María Artavia (Costa Rica)


María Artavia (Costa Rica)
 


Domesticación 


En época de celo
los perros se dividen en dos clases:
los que hacen el amor en las aceras
y los que odian los gatos.

Hay dos tipos de gatos:
los que hacen el amor en todas partes
y aquellos que lo hacen en el techo
de la casa de un perro
sonámbulo y castrado.

domingo, 24 de junio de 2012

Poema de Jaime Buitrago Gil (Nicaragua)


Jaime Buitrago Gil (Nicaragua)

CANCIÓN

Más jugosos que tomates maduros,
Tus besos.
Más caliente que tu cuerpo,
El mío.

Del mecer de palmeras,
Tus caderas.
De conchas tus mamarias
Frescas, sueltas al sol.
Y tus formas provocan estudios astrales
Por eso, Negra, mi balneario favorito
Eres tú.




domingo, 17 de junio de 2012

POEMA DE WALDINA MEJÍA (HONDURAS)


Waldina Mejía (Honduras)
¿Dónde estás?      
¿Dónde estás? Voy buscando tu silencio en el ruido
en la tarde sin pájaros, en la noche sin fuego
en el compás ausente de tu amoroso sueño
en el feroz vacío de mi alma en cataclismo.
De mí misma exiliada porque con vos he muerto
deliro en soledades buscando un leve signo
que te reencuentre en algo, nube, sombra, espejismo,
y no solo tu amor que me sostiene el tiempo.

Mi alma ajena y quebrada tu agonía renueva,

busca tras las estrellas y la creciente fosa
tu olor ya desvahído, tu voz que se deshoja,
tu esencia fiel que cada crepúsculo refleja.

¿Dónde estás? No en el faro de mis clamantes versos,

tal vez en cerca llama, tal vez en luz eterna,
estás solo, deshecho en un terrón de tierra
al que anhelo fundirme cuando muera mi cuerpo.

sábado, 9 de junio de 2012

Poema de Rainier Alfaro (El Salvador-Honduras)


Rainier Alfaro (El Salvador-Honduras)
III

Voy desangrando el aceite de las lámparas
¿Quien invento la noche?
Para que descendiera desde las montañas
¿Quién nombro a los caballos?
Atravesando un río
 La marea
El invierno austral
¿Quién desato mis manos?
En una botella al mar
¿Quién cerrara mis velas?
Desde esta parcela de lluvia
¿Quién me nombrara, entre sueños alguna vez?

domingo, 3 de junio de 2012

POEMA DE CARLOS GODOY (EL SALVADOR)


Carlos Godoy (El Salvador)

EN SU TRABAJO
Mercedes ya olvido cuando le dijeron te quiero
sin que le siguiera
una proposición
indecorosa
No olvida
la champa donde aguardan sus tres hijos
con hambre.

Mercedes no le reza a su tocaya
desde que la mancillaron
al salir de la iglesia
de agradecer
su primer sueldo en la maquila
Razones tiene
Más validas que las del patrón
por echarla
sin paga.


Mercedes carga una estampita de una virgen desconocida
en su cartera
Junto a la célula vencida
porque la nueva se la dieron por perdida los policías
cuando la desalojaban del puesto
alquilado en el mercado
Ella la mira y sin mencionarle su nombre
Le pide
Mañana le devuelvan lo decomisado
Y donde sea venda
aunque seya un poquito


Mercedes espera
en la entrada
de esquina
de la colonia Esperanza
María Fuma
Camina
Ansiosa
y con fe
la madrugada acabe bien

domingo, 27 de mayo de 2012

Poema de Claudia Chinchilla (Guatemala)

David, Claudia y Jaime en León, Nicaragua

VARIACIONES SOBRE EL MISMO TEMA


I
La poesía
es un agujero negro
florecido en mi galaxia:
                        Todo en mí
                        tiende hacia ella.
           
II
La palabra es mi aldea,
mi pueblo, mi país;
el recodo final
de todos mis caminos.

            La palabra es mi fe,
            mi dogma, mi religión;
            el soplo que me mata,
            el aliento que me resucita,
                                              
                                               Mi Zahir.

III
La poesía
es una manera ingenua de definirnos:

            Detrás de cada verso
            nos insinuamos
            y vamos desnudándonos
            al término de cada estrofa.

                        Con o sin rima
                        un jirón del alma
                        se queda prendido
                        en el papel.

            En cada poema
            nos agitamos,
            caemos, cual trémula gota,
            sobre la hoja
                                    desangrándonos.

La poesía es una trampa.
            Una regurgitación.

                        Una necesidad absurda
                        de perdernos y encontrarnos,
                        de reconocernos,
                        de palparnos.

            Es la forma más terca
            de masturbarnos

La poesía
es un manifiesto impúdico
            y si la publicamos
            es porque todavía nos avergüenza
            salir desnudos a la calle.

domingo, 20 de mayo de 2012

Poema de Miguel Hernández (España)




 Miguel Hernández (España)
3

Guiando un tribunal de tiburones,
como con dos guadañas eclipsadas,
con dos cejas tiznadas y cortadas
de tiznar y cortar los corazones,

en el mío has entrado, y en él pones

una red de raíces irritadas,
que avariciosamente acaparadas
tiene en su territorio sus pasiones.

Sal de mi corazón, del que me has hecho

un girasol sumiso y amarillo
al dictamen solar que tu ojo envía:

un terrón para siempre insatisfecho,

un pez embotellado y un martillo
harto de golpear en la herrería.


sábado, 12 de mayo de 2012

Poema de Remisson Aniceto (Brasil)

TRANSICIÓN


Es tan frío el hueco y tan oscuro el huerto
donde depositan mi cuerpo doliente!
_ ¿Como el hueco es frío si el cuerpo está muerto?
A partir de ahora sólo el alma siente...

Ah! Esta cama tosca donde estoy echado
y este cuarto oscuro y tan bien cerrado!
Quiero levantarme, pero estoy cansado...
¿Que rumor es ese en el cuarto al lado?

Hay un jardín cerca: siento aroma a flores.
Quiero levantarme, pero estoy cansado...
Estoy tan cansado pero sin dolores.
Y el rumor aumenta en el cuarto al lado.

_ ¡Bajen el cajón! _ dice alguno ahora.
¿Quien murió en tanto estuve durmiendo?
Cercano a la puerta oigo alguien que llora,
lamenta la suerte de quien va partiendo.

Quiero levantarme, con fuerza tamaña
inertes mis manos y mi cuerpo duro.
Reza el sacerdote en una lengua extraña,
mientras quedo preso en este cuarto oscuro.

Va cayendo tierra sobre el tejado.
Parece que el mundo se está derrumbando...
El aire me falta en el cuarto cerrado
y una multitud está afuera llorando.

Siento un temblor leve, un escalofrío...
Ya casi nada más estoy sintiendo.
¿Por qué no me sacan de este cuarto frío?
Alguien murió mientras estuve durmiendo.

Es tan frío el hueco y tan oscuro el huerto
donde depositan mi cuerpo doliente!
_ ¿Como el hueco es frío si el cuerpo está muerto?
A partir de ahora sólo el alma siente...

Traducción: Graciela Cariello

 


 

domingo, 6 de mayo de 2012

¿ESPERABA ESTE PREMIO?

Nicanor Parra (Chile)




No
Los premios son
Como las Dulcineas del Toboso
Mientras + pensamos en ellas
+ lejanas
+ sordas
+ enigmáticas
Los premios son para los espíritus libres
Y para los amigos del jurado
Chanfle
No contaban con mi astucia