domingo, 30 de marzo de 2014

Poema de Fernando Vargas Valencia (Colombia):


TENDERLY

Acabo de entregarme
a mi dosis diaria de angustia.
Todo vicio es un conformismo.
Los seres y el movimiento,
en su negación capital,
encierran enigmas que no ocultan nada.
No son estas palabras
sino la metafísica de su instante.
La nada en el ojo del gato
que oficia de reloj a esas horas
donde el mal no tiene flores.
Es preciso ocultarse de la muerte
para que el tiempo erija sus templos fálicos.
¿Quién salvará a los amantes
que no saben aun si su entrega
se expresa en Guaguancó o Jazz?
Todo vivir es conformismo.
El placer es una mujer cantando.
Las canciones más bellas
fueron compuestas por seres sordos.
Es la muerte la falta de evidencia:
la vitalidad lastimada por cuerpos que se estancan
en memorias rotas por escorpiones.
Aves militares que se niegan al canto,
sólo los hombres hacen del estruendo
una nota musical de anticipaciones,
sólo los silencios cobran vida
en la barbaridad absoluta del relámpago.
De Vallejo a Lezama,
ejecuciones verticales de una ruptura que suspira.
¿Porqué hay un canto de agonía
en el momento en el que recupero mis tímpanos?

domingo, 23 de marzo de 2014

Poema de Dimas Lidio Pitty (Chiriquí):

 Dimas Lidio Pitty (Chiriquí)

¿EDUCACIÓN NUEVA, NUEVA EDUCACIÓN?    

Hijo:
En el colegio te dicen que no pienses ni cuestiones,
que te entrenes en el manejo de máquinas y computadoras,
en preparar platos para gourmets,
en seguir las líneas de la globalización y de lo in,
en barrer calles y vaciar inodoros
y, sobre todo, en siempre obedecer, de buen grado, a quienes mandan.
 
Mediante decreto,
el gobierno elimina 
Filosofía, Historia,
Literatura y Artes 
de los planes de estudio.
Porque 
¿qué son
un crepúsculo de arreboles o de niebla;
el vuelo y el trino de las aves;
la riqueza y el embrujo de los bosques;
la inteligencia y la gracia de ballenas y delfines;
el murmullo de las fuentes;
las noches consteladas;
el ruiseñor, las abejas y el rocío;
la belleza de senderos y remansos con luna;
la cordillera, las llanuras, las playas
que arroban el espíritu?
No cuentan;
de nada sirven,
si no se traducen en dólares y acciones.
 
Las andanzas de El patito feo, de Blancanieves y los siete enanitos;
las peripecias de Ulises en su regreso a Ítaca;
las creaciones de Fidias, Leonardo, Miguel Ángel, Goya, el Bosco, Rembrandt;
las meditaciones de Buda y las virtudes de San Francisco;
la Sinfonía No. 9, de Beethoven, y el Clave bien temperado, de Bach;        
las locuras de Don Quijote y los refranes de Sancho;
los sonetos de Petrarca y los cuentos de Chéjov
¿qué sentido tienen para nosotros?
Además,
Sócrates, Descartes, Hegel, Marx, Nietzche, Sartre y sus iguales
eran enemigos de la juventud, del orden establecido y de los dioses.
Por eso,
en el mundo de hoy

—y también en el de mañana, por supuesto—
significan más 
y son (y serán) más útiles 
un taladro y una llave inglesa en manos de un robot 
que un teorema matemático o un silogismo bicorne en una mente.
 
Figuras, paladines y maestros como
Homero, Ovidio, Dante, Garcilaso, Shakespeare, Goethe, Neruda,
Leónidas, Espartaco, Aníbal, Cornelia (la madre de los Gracos),
Urracá, Cuauhtémoc, Caupolicán, Túpac Amaru, 
Bolívar, Juárez, Martí, Gandhi, Mandela, Luther King,
Justo Arosemena, Victoriano Lorenzo, Ascanio Arosemena  
y otros héroes y mártires del mundo,
de la patria grande 
y de este suelo,
¿qué significan,
qué importancia tienen para la caja registradora,
para rendir más en la oficina o en la fábrica?
Lo que importa es lo que te da de comer,
no ilusiones y utopías de justicia, solidaridad y amor. 
Así, desecha entelequias y fantasías locas
y apégate a los lineamientos de los manuales de instrucción.
 
En pocas palabras, 
hijo, no seas tonto:
si quieres triunfar y ser feliz,
no preguntes, 
ni dudes, 
ni protestes;
simplemente, escucha, 
calla,
acepta 
y sé lo que te ordenan ser
quienes se sienten amos de todo y de todos.

                                                                                
 
D. L. Pitty
Potrerillos, 12 de febrero de 2014

domingo, 16 de marzo de 2014

Poema de Edgar García (Guatemala):


      
Edgar García (Guatemala)

Gabriela
Gabriela es una niña risueña
[de vestido blanco
Gabriela adora a la abuela
[y extraña  a su madre
Gabriela es impulsiva
Gabriela ref lexiona media hora
[cada mañana
ama las fotografías y la naturaleza quiere comerse al mundo
Gabriela le teme a la distancia se aleja de Peter Pan
Gabriela se aferra a mi cuello
[mientras las olas nos golpean  cuando duerme es una niña indefensa Gabriela tiene labios pequeños y usa anteojos  vuela
no me espera
Gabriela tiene un atrapasueños
se ríe de mis locuras

Gabriela salta conmigo frente a mi casa y siembra un árbol frente a la suya

domingo, 9 de marzo de 2014

A MI MANERA

De Jules Revauds Jacques 
(Versión de Richi Ray y Bobby Cruz)
Apenas

El fin pronto vendrá, realizaré mi última escena.
Mi vida un acto fue que presenté por donde quiera
Mas no hubo, no hubo falsedad en mi actuación que yo supiera
Mi vida la viví a mi manera.
Si alguien ofendí, a la verdad, no me arrepiento,
Pues yo, yo que sentí amor, sentí profundos sentimientos,
Y tuve, tuve que expresar lo que mi alma me dijera.
Y al fin cargué mi cruz, a mi manera.
Pues en esta vida hay que luchar sin escuchar a los demás.
Hay que querer, también odiar y recordar, hay que olvidar.
Yo así viví y siempre fui, a mi manera.
Yo tuve mi diversión, tuve también mil decepciones.
Y ahora, ahora que miro atrás, hallo graciosos mis errores.
Pensar que hice de todo y que viví mi vida entera
Y no como los demás, sino a mi manera.
Pues en esta vida, hay que luchar sin escuchar a los demás.
Hay que querer, también odiar y recordar, hay que olvidar.
Yo así viví y siempre fui a mi manera
Yo siempre fui a mi manera. 

domingo, 2 de marzo de 2014

POEMA DE DIANA MORÁN (PANAMÁ)

EL CERRO CONDECORADO POR UNA RONDA DE CORAZONES

Vamos para el cerro
del mango, manguil
la cerca derrite
la voz del candil.

Madura en el cerro,
en el Cerro Ancón,
los mangos que tienen
carne tricolor.

El cerro no puede 
tocar el violín,
su mano encadena
el rubio alguacil.

La queja en las copas
la llora un binbín.
Maritza de enero,
guayacán de abril.

Los mangos del cerro
-bandera en sazón-
labios de Rosita,
de Rosita Sol.

Caerá el soldado
de la zona gris.
Ascanio es un mango,
azul, carmesí.

La raya amarilla
ordena en inglés,
con mangos se borra
el Orobio y Manuel.

Los mangos, los mangos
los mangos de allí,
nos sabrán a patria, 
a patria feliz.

Vamos para el cerro
del mango, manguil,
quebrará la cerca
la voz del candil.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Poema de Moisés Pascual-A la memoria de Abycín Martínez

Moisés Pascual (Panamá)

ADIÓS, HIJO MÍO  
sé que hay dolores sin nombre
en la punta de los lápices afilados
abismos indescriptibles
fugas en el desliz sin fondo
vidas que son destellos de vidas
hogueras apagadas
cuando uno solo quisiera ser aire o luz
lombriz
irse con los amados al cielo de los dioses
los ojos los huesos
bajo los minerales
boca abajo
para abrir los ojos
otras mañanas
y otros días
arrancando con las uñas las hierbas y los metales sucios,
ardiendo en el fuego del amor,
abriendo caminos en el agua

días que ya no serán iguales a aquellos los otros días
en que juntos anduvimos por la vida
bebiendo alegrías
de estrellas ebrias y soles con manos amigas
islas y peces multicolores
arcoiris submarinos
arrecifes y nubes de verano
llantos de lluvia sin ojos
caminando de norte a sur los infiernos de la ciudad
cantando coplas a las mujeres desnudas
con sus pieles de nieve,
pero hay días que no tienen palabras
ni saludos
ni razones que entender
palabras imposibles de mascar como pan
lágrimas como diluvios
horas vacías
mundos sin esferas,
días tristes como guerras vencidas,
eso que somos los humanos con las alas rotas,
sombras que flotan en las tardes,
animales hechos de cenizas
y burbujas de cerveza
buscando entre piedras y piedras
la puerta de la casa
las abiertas ventanas
las huellas de la sal
los caminos
y los abrazos que se abren como mares
llenos de flores azules
en las memoria de los días que nunca se irán
del corazón,
oh puerto de tu dolor, mío

palabras sin alas
que en la soledad de todas las noches
juntas llorando
dicen tu nombre de pequeña travesura,
dibujos y naranjas,
óleos amarillos,
niño del alma,
en locos jardines sedientos
donde espinas matan rosas,
vagabundos y guitarras,
trenes y selvas, patrias heridas,
las antiguas risas que le dan la vuelta a la Tierra,
de regreso al vientre del amor,
disparando relámpagos,
besos con sabor a ron.

sí     no me preguntes por qué
yo sé que hay dolores sin nombre
en la punta de los lápices afilados,
en todos los nombres
de las cosas,
tu risa de sol encendido
de viento y de árbol

sombras que flotan en las tardes,
animales hechos de cenizas
y burbujas de cerveza,
tiempos que volverán  a ser tiempo,
nunca sangre de olvidos,
el amor siempre crecerá, crecerá…
como las mariposas en su limpio día,
en la eternidad del aire y sus colores,
días que volverán a ser amaneceres,
bosques verdes, y sueños como los sueños.                          

                                                                          Panamá, 23 enero 2014.

jueves, 9 de enero de 2014

Lo que no pasó el 9 de enero de 1964:


9 DE ENERO: LA GUERRA ESTÁ DECLARADA
“Todo es por la patria.”
Estanislado Orobio
Debo confesar que no me es fácil hablar sobre la Gesta Heroica del 64. Y no lo es porque se trata de una herida familiar nunca sanada, un dolor una y otra vez avivado por las cosas terribles que vi sucedieron una y otra vez en cada conmemoración, por ejemplo, iniciar un 9 de enero las maniobras militares conjuntas entre las Fuerzas de Defensa de Panamá y el ejército que asesinó a nuestros mártires, el ejército que asesinó a mi tío Pipo. Para que esas suciedades dejen de salpicarnos hemos de entender lo que sucedió el 9 de enero de 1964 y, sobre todo, lo que no sucedió en dicha fecha. No sólo dispararon balas, también falsedades.
Es necesario señalar con firmeza que los acontecimientos del 64 no tienen más gestora que la espontaneidad patriótica del pueblo panameño. 61 años de abusos y la agresión sufrida por los aguiluchos fueron suficientes para transformar en fuego la tradicional pasividad panameña. ¿Quiénes fueron los primeros en afirmar que lo acontecido en enero del 64 fue una maniobra de los comunistas inspirados por Fidel Castro? No habían cesado los disparos ni acabado de recoger a los muertos y heridos, cuando ya Lindon B. Johnson advertía que los comunistas eran los responsables de la violencia. Para los estadounidenses es más fácil aceptar que fueron los comunistas los azuzadores que admitir que un país inventado por  ellos (esa siempre ha sido su versión) pudiese preferir enfrentar con su pecho desarmado al plomo y las bayonetas que dejar pasar una afrenta más. Para los estadounidenses es más fácil consentir que fueron los comunistas los instigadores que reconocer que fueron los zoneítas los agresores, los que desobedecieron las instrucciones del gobierno federal y del gobernador local; fue esa especie étnica, hoy extinta, la que en su arrogancia y soberbia se negó a cumplir con la evolución histórica. Mucho cuidado con, aún hoy, estar haciéndoles favores a los asesinos. Porque de eso estamos hablando, de asesinos; si los gestores de los eventos del 9 de enero del 64 hubiesen sido los comunistas, toda su dirigencia hubiese sido asesinada. ¿Acaso olvidamos los homicidios de Polidoro Pinzón antes del 64 y de Juan Navas y Floyd Britón después?
Por cierto, conocí a Osvaldo Polastre, zapatero de profesión y comunista por convicción; él siempre dijo que fue el hervor de la sangre quien lo llevó a batirse a tiros en la zona de conflicto (lo hoy Avenida de Los Mártires). Les disparó a ellos, a los asesinos, hasta cuando ya no tuvo más balas. Nunca confirmó seguir alguna consigna o línea partidista.
En este país de inequidades no falta quien quiera manchar la Gesta Heroica trayendo a colación el saqueo de la Panam. A esos les pregunto: ¿Y cuántas vidrieras de La Central o de Calidonia fueron rotas? ¿Cuántos almacenes asaltados? Los trágicos eventos ocurrieron entre panameños y estadounidenses, no entre panameños. Afirmar que el saqueo a la Panam fue  simple delincuencia común, es dar por verdadero que el ejército estadounidense utilizó balas para matar patos y que es falso que sus francotiradores ensayaron con el pueblo panameño lo que más tarde le harían al pueblo vietnamita. Mucho cuidado con hacer favores a los asesinos.

Como dije en un inicio, no me es fácil escribir sobre este tema. Más cuando la guerra ideológica se agudiza y profundiza. Hoy estamos ante la grave encrucijada de: o retomar la bandera de enero del 64 e izarla, ya no en el cerro Ancón, sino en nuestro corazón, o nos resignamos a dejar de ser panameños y ha perdernos en el limbo de la colonización mental que nos convierte en consumidores incapaces de hacer algo diferente a esperar cada año las rebajas del black Friday, para gastar lo que no tenemos en mercancía que no necesitamos. La guerra está declarada: o defendemos nuestro ser panameño o nos dejamos arrastrar hasta los escaparates. 

sábado, 4 de enero de 2014

Un poema de Jaime Gurdian (Nicaragua-Costa Rica):

Tristeza de cactus 

BIOGRAFÍA

¿Yo?
Yo solo tristezas tengo,
Tristezas de aeropuertos
Pasillos sin fin de aeropuertos siniestros,
Vuelos nocturnos,
Adioses mojados en paredes de vidrio.
Amores  y amigos entrañables
Que no volví a ver nunca más en la vida,
¿Yo?
Yo solo de despedidas vivo.
El amor me despide en las esquinas.
O en horarios horribles vespertinos,
A veces en un taxi,
O en bus que se evapora con mis ojos vacíos,
O viendo un pañuelo desde una ventana en un tren que se va al olvido.
(Buenos Aires 1978).

Yo solo tristezas tengo poetas,
Ya el amor mío, digo, el último adiós mío
Ya no las lee. Existen asuntos mas importantes en la vida…creo.
Escribo solitario esta tarde de abril en el exilio largo,
Bajo la lluvia inclemente de San José que se apiada de mí,
Y me acompaña.

¿Yo?
Sigo, con fobias de aeropuertos,
Lloro todavía al subir a un avión,
Veo a mis padres desde la ventanilla del viejo avión de Copa
En la terraza del Aeropuerto de Managua
Agitando sus brazos
Despidiéndose de mí
Para siempre,
(13 dic 1971)
En mi viaje al sur estudiantil.

Me salvan de morirme
Los encuentros fortuitos en León
Y en Ithaca.
Los abrazos de mis hermanos poetas
Y las cervezas.
Jaime Buitrago Gil leyéndome en la madrugada leonesa
Su último poema de abandonos.
También me salva la sonrisa de esta muchacha
Lejana,
Llevada una tarde hacia el  sol español
En un avión de Iberia
(3 set 2009)
Me salva su esperanza
Y la máquina del tiempo de Wells,
Donde me subiría sin temores
Sin angustias, sin tener que tomarme unos tragos

Para calmar la angustia que me avecina al llanto.

miércoles, 1 de enero de 2014

Un poema de Charles Bukowski (Alemania-Estados Unidos):



También en primavera mueren los cisnes
Y allí flotaba
Muerto un domingo
Girando de lado
En la corriente
Y fui hasta la rotonda
Y distinguí
Dioses en carros,
Perros, mujeres
Que gritaban
Y la muerte
Se me precipitó garganta abajo,
Como un ratón,
Y oí llegar gente
Con sus cestas de merienda
Y sus risas,
Y me sentí culpable
Por el cisne,
Como si la muerte
Fuese algo vergonzoso
Y me alejé
Como un idiota,
Y les dejé
Mi hermoso cisne.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Un poema de Crosby Lemus (El Salvador)

Crosby Lemus (El Salvador)

Hace 2 horas, llego el rigor mortis
48 horas después el mal olor
inunda el ambiente,
78 horas más tarde las larvas
se apoderan del cuerpo,
365 días en el futuro
las viseras se diseminan en la tierra,
725 días en el tiempo,
 solo la osamenta lucha
por recobrar la libertad
en medio de la clandestinidad,

de un cementerio.