domingo, 30 de mayo de 2010

ACOTACIÓN SOBRE LAS CONFESIONES

Aura de Canova-Panamá

Con voz precisa, singular, Róbinson construye una urbe de desigualdades sociales bien marcadas. Su lenguaje es transparente y duro al mismo tiempo, devela verdades existenciales del niño de carne y hueso, del que transita en la rutina aplastante del día a día, de Joaquín, quién a su vez representa a muchos Joaquines, sumergidos en las esquinas, sombras, semáforos, panzas vacías; ellos también conocen la creatividad de jugar con las hormigas, lanzar piedras y comer mangos.


La ciudad Cosmopolitan tiene varias caras, pero el poeta nos muestra una donde se cobija el olvido, el fracaso, el pánico a vivir en un mundo inestable y cruel que va de la mano con la pobreza. Se observa en el discurso poético a un niño receloso, con la etiqueta “huérfano de padre vivo”, “abandonado por los gobiernos en turno”. Le falta la ternura de su madre a tiempo incompleto, gracias al padrastro de turno. Pero aún así, se las ingenia para sobrevivir, entre jugar descalzo el fútbol y estudiar para que la ciudad no lo olvide.


La figura simbólica del padre esta latente en la poesía. Joaquín no sabe quién es su progenitor, o célula paternal. El poeta, que es biólogo, parte de esta interrogante ¿la identidad? Vemos en América Latina, con demasiada rutina, la ausencia del padre, a las madres padres; el problema de la pedofilia, que ya incursiona en los barrios, es lo real y pavoroso. A pesar del hambre, Joaquín, el niño receloso, pudo evadir al viejo de la panza gris, el que acariciaba a los niños que querían saciar su hambre.


La pluma de D. Róbinson trata de rescatar a los niños olvidados y sumergidos en una condición deprimente y hasta nostálgica.

domingo, 23 de mayo de 2010

Presentación de las confesiones

Presentación de la obra


“Confesiones de un poeta en una ciudad que odia”, de David Róbinson

Panamá, Casa Cultural Huellas, 28 de abril de 2010

Marco Ponce Adroher (Uruguay)

Amigas y amigos:

Este evento nos encuentra reunidos para compartir otra experiencia de la creación literaria de David Róbinson: “Confesiones de un poeta en una ciudad que odia”. Siempre es una fiesta, aunque no tan rimbombante como otras que aparecen a diario en nuestro medio, cuando la Literatura se abre paso y da a luz otro ser, un ser que se comparte en silencio o en tertulia, en una mañana de brisa o en la tarde de nubarrones oscuros, tal como ocurrió muchos años atrás con aquellas “Soledades pariendo” del siglo pasado.

El poemario que nos ofrece David, compuesto por 56 piezas, es un paseo y un calidoscopio de colores cambiantes que, con sus destellos, radiografían la ciudad y el individuo. Pasan por su escrutinio escenas cotidianas, muchas terribles, pero también atisbos de luz que se des-prenden del aparente odio silencioso.

En diferentes niveles se narran las observaciones de un poeta que, empezando por el sin sen-tido, muestra la oscuridad en un recorrido vertiginoso, como si volara en un diablo rojo, pa-sando por diversas situaciones, para terminar al fin en el alba de un sentido. Luego, la expe-riencia de un niño que se enfrenta a la vida entre codazos de realidad impresionante, expues-to a todo y que se abre paso entre callejones. Más adelante, vemos la ciudad en dimensiones distintas, donde los problemas conocidos contrastan con la naturaleza. En seguida, las vidas de las gentes, sobreviviendo a su condición, a veces creyendo en las apariencias o refugián-dose en situaciones inestables y repetitivas sin solución. Es una obra que deja a la intemperie todo de manera llana.

Se dice que el odio aparece cuando hubo amor. ¿Y si la dualidad odio-amor no es tal? ¿Si el odio que delata el título de la obra no es más que una rebelión y una voz angustiosa que sale a la superficie movida por el amor, por el amor de querer sobrevivir a la ignominia que nos rodea?

La obra es conmovedora: nos llena de pinceladas de realidad, nos estrella en la cara lo que vemos, pero ignoramos ver e insistimos en tapar con inútiles manos. Él descorre el telón de la indiferencia y nos hace mirar hacia dentro de nosotros, de nuestros hijos, de nuestra socie-dad, de nuestra ciudad. El tránsito de la vida de un niño ocurre entre lo grotesco y lo sublime. Joaquín, el personaje central de la obra pasa por lo que vive, sueña, ve, come o no come cualquier infante de nuestros barrios marginales. Y rejo. Recibe rejo por ser pobre, por no saber quién es su padre, por tener padrastros de turno, por correr descalzo en las calles.

Escribe David Róbinson :

¿Quién será su padre?
¿Aquel que es puro aguacero y eterno regreso?
¿Aquel que sueña en la rivera del río y que no busca una red para pescar?
¿Aquel que huyó por no soportar los reclamos de una mujer?

Luego se pregunta:

¿Quién? ¿Quién es ese hijo de la maceta?
¿El de la supuesta virilidad infalible que falla sin el viagra?
¿El de los títulos de propiedad y campeón de impropiedades?
¿El de los berrinches por un par de platos sucios?
[…] ¿Quién será el padre de Joaquín?

Avanzando en los textos se nos permite encontrar similitud en los acontecimientos y viven-cias de toda la región: fabelas, villas miserias, cantegriles, chabolas, barrios marginales, y ni-ños, niños desnutridos por doquier, huérfanos, sin importar el idioma, ni la Constitución, ni la bandera. Esta poesía se extiende sin fronteras y ese es un gran logro de David Róbinson: la universalidad. Decía que se extiende por nuestra América con una voz dividida por los gran-des medios. Mas la poesía es así, una débil voz que se cuela entre susurros y Róbinson nos evoca las imágenes del poeta, de los pies descalzos, de la violencia, de las pandillas, de la co-rrupción policial, de la droga, de la puta por necesidad, de la niña de chocolate, de la estupi-dez frente al televisor.

Joaquín nació
En una ciudad
Que parece odiarlo

En esa urbe
Quien lo educa
Es el fracaso
Quien lo entretiene
Es el pánico
Y quien lo quiere
Lo quiere
Tranquilito y estúpido
Frente al televisor

A medida que avanzamos, percibimos el efecto de las palabras en su justa dimensión y las sensaciones que éstas nos producen. Es el resultado de una poesía bien elaborada, de lengua-je certero, que reproduce en el espacio de representación la esencia de lo escrito: el senti-miento del asfalto en nuestros pies, el miedo visceral frente al viejo de la panza gris que pue-de acariciarlo entre las piernas, el movimiento esquivo de la pelota de fútbol, las aspiraciones más profundas.

Decíamos que también aquí hay amor, y amistad, elementos brillantes en un medio tomado por el crimen, los abusos y las impunidades. Róbinson nos los cuenta en el poema La niña de chocolate.

Joaquín
Ríe y juega con ella
Y cuando llegan los berrinches
También le hace el suyo


Y los dos niños se convierten en tempestad
Y el resto de las gavilla se transforma en escándalo
Y cuando parece que todo es un huracán
Un chiste
Una gracia
La risa
¡Adiós al tifón!
¡Bienvenidos al parque!


Johannes Pfeiffer nos advierte que la poesía es arte que se manifiesta por la palabra y que la única actitud auténtica ante las artes es y será siempre una participación sentimental y emoti-va, y que hay que lograr, ante todo, la pureza del sentimiento. Esa pureza consiste en no que-darnos insensibles ante lo que nos parece obvio. Debemos hacernos sencillos e ingenuos; de-bemos preguntar consciente y expresamente por cuanto creíamos ya sabido y conocido, cam-biar los grandes billetes de la comprensión consagrada por humildes moneditas; solo así po-dremos llegar a la esencia de las cosas.

Así es como acogemos estos versos que David Róbinson ha puesto en nuestras manos y men-te, con humildad y meditación. Esto nos permitirá ver a los Joaquines, la gente y la ciudad de otra forma, sabiendo que en medio de las vicisitudes hay esperanza y quizás nosotros poda-mos abrir otras puertas hacia una realidad distinta. El libro se perfila como una obra transmu-tativa, muestra, siente y respira la realidad de cada etapa que debemos transitar por cada tex-to. Al final el poeta abre la puerta, o cierra la puerta del proceso anterior, y la obra se com-pleta:

Hoy salí a la calle y dejé de verme el ombligo
Ahora me parece un espectáculo grotesco
Hoy salí a la calle y vi el arte poética del universo:
El rostro brillante
De un niño llamado Joaquín

Nada más, muchas gracias.

domingo, 16 de mayo de 2010

Rainier Alfaro-El Salvador


I




Soy un hombre dormido

Bajo la sombra de un árbol extraño

Bajo la lluvia nebulosa

Que me lleva tierra dentro entre tus entrañas



Soy un hombre dormido

Con los brazos abiertos hasta la eternidad

Con el agua escurridiza de los pájaros



Otoño es verano en estas escrituras

En estas palabras se rompe el silencio

La tragedia comienza si dejo de soñar

Mis pasos acaban si abro los ojos…

domingo, 9 de mayo de 2010

Apicultura

María Monserrat Artavia Moya-Costa Rica


Quiero que tus zumbidos
Sean el presentimiento
De estar en media turba de abejas asesinas
Con un ramo de flores en celo entre las manos.


Espero que mis gritos lo confirmen.

domingo, 2 de mayo de 2010

Comentario de las confesiones por Alicia Miranda Hevia (Costa Rica)

David Classen Róbinson Orobio, Confesiones de un poeta en una ciudad que odia. Panamá: Editorial Casa de las Orquídeas, 2009. 72 pp.


David Róbinson es centroamericano, con un profundo conocimiento geográfico y personal del istmo. Desde hace años dedica las vacaciones a recorrerlo desde su natal Panamá hasta llegar a Guatemala y México.

Tiene amigos en todas nuestras capitales de sonoros nombres y ensangrentadas historias.


Son pocos los centroamericanos que hayan viajado de esta forma por el istmo y que se hayan ubicado con tanta comodidad en la dimensión social del quehacer literario.


Nacido en 1960 en Panamá, Róbinson es poeta y cuentista. Como biólogo imparte lecciones en un colegio de la ciudad de Panamá.


En 2007 publicó Heurísticas, cien artículos incisivos sobre problemas sociales, políticos y humanos.


Compiló en 2003 una antología de cuentos contemporáneos panameños para la Editorial Alfaguara, Soles de papel y tinta.


El presente poemario, Confesiones de un poeta en una ciudad que odia, establece una intertextualidad con citas de otro poeta panameño contemporáneo, Héctor Collado.


En el poemario se crea un personaje, un niño huérfano llamado Joaquín.


Los poemas se van estructurando en torno a la vida dura y azarosa de este niño.


Joaquín nació/en una ciudad/que parece odiarlo: de buenas a primeras esta verdad es espetada al lector.


Como es huérfano de padre, uno de los poemas más impactantes es el que se dedica a la figura paterna. Titulado ¿Quién será su padre?, presenta de forma gráfica una interrogante sobre esta figura ausente: ¿Aquel que es puro aguacero y eterno regreso?


Al final del poemario, el poeta ha cumplido con su misión:



Hoy salí a la calle y dejé de verme el ombligo
Ahora me parece un espectáculo grotesco
Hoy salí a la calle y vi el arte poético del universo:
El rostro brillante
de un niño llamado Joaquín.

domingo, 25 de abril de 2010

Dignidad (Moravía Ochoa-Panamá)


Uno al espanto le puso punto en boca
amelló el filo del aire para seguir de pie

abrió la puerta y puso hamacas

extendió los pasadizos


Multiplicó los espacios de la casa

se abrió a la madrugada

al rojo sol martirizado

amor, y mentira si te digo

que me acordé de ti por tus dos ojos

no te lo he preguntado pero sé

que moriste con todo el que moría

y ambos ahora somos sombras

sobrevivientes

lo que queda del ultraje:

vergüenza

dignidad

domingo, 18 de abril de 2010

EL RAYO QUE NO CESA

MIguel Hernández-España
1




Un carnívoro cuchillo

de ala dulce y homicida

sostiene un vuelo y un brillo

alrededor de mi vida.



Rayo de metal crispado

fulgentemente caído,

picotea mi costado

y hace en él un triste nido.



Mi sien, florido balcón

de mis edades tempranas,

negra está, y mi corazón,

y mi corazón con canas.



Tal es la mala virtud

del rayo que me rodea,

que voy a mi juventud

como la luna a mi aldea.



Recojo con las pestañas

sal del alma y sal del ojo

y flores de telarañas

de mis tristezas recojo.



¿A dónde iré que no vaya

mi perdición a buscar?

Tu destino es de la playa

y mi vocación del mar.



Descansar de esta labor

de huracán, amor o infierno

no es posible, y el dolor

me hará a mi pesar eterno.



Pero al fin podré vencerte,

ave y rayo secular,

corazón, que de la muerte

nadie ha de hacerme dudar.



Sigue, pues, sigue cuchillo,

volando, hiriendo. Algún día

se pondrá el tiempo amarillo

sobre mi fotografía.

domingo, 11 de abril de 2010

Atrapasueños

Melanie Taylor (Panamá)

Tiraré las redes del anhelo

al firmamento húmedo de la esperanza
la caléndula se abrirá perfumada
ante la firme y viril promesa


El atrapasueños gira
ondula
¿será la noche fecunda?

domingo, 4 de abril de 2010

EUKARYSTÍA

Fabricio Estrada-Honduras


No siempre fue el amor
El rayo empuñado que primero enceguece y luego
Calcina con sus besos

Hubo días de amarras ceñidas
Y de falso tacto amasando las olas
Días de estragos
Y de blandas paredes para asestar los golpes
Días de blancas herrumbres
Y de blasfemas plegarias a un dios castrado

Fue aquel amor
Una especie de cirio
Un arrastre de cadenas y salterios
Donde invocaba
Con voz ronca y pesada
La liviandad de un cuerpo sobre otro
El estigma de unos labios
Que marcaban los sitios del placer y la memoria

No fue tan puro el amor

Algo tenía de incierto
De fruta mala

domingo, 28 de marzo de 2010

MADRENUESTRA

Raquel Villarreal-Costa Rica

Madre nuestra que estás en la tierra santifica a a cada cual según su diferencia y construyamos un mundo de gozosa libertad.


Que la globalización sea una reino de variedad, y el mercado del presente dé futuro a los sin pan y vengan los dueños a distribuir la riqueza.


Y que los nortes condonen las deudas de los del sur, que ni son deudas ni nortes y son ellos los deudores, y por tanto los instamos a que nos vayan pagando, y que comiencen cuanto antes.


Y sobre las mujeres no rogamos, exigimos, ser contraparte asumida, diferencia válida, mujer con vida y espacio más allá de madre, hija, abuela, esposa o lesbiana.


Acceso a todo lo bueno, que de lo malo nos sobra, licencia y aceptación, espacio a nuestra manera de matar pulgas y piojos, de hacer, pensar y decir, ensoñar y maldecir.


Y ya que al final lleguemos, madre nuestra del RíoRosa, no olvides que somos muchas, talentosas y dispuestas a seguir vivas, alegres y construyendo el futuro.


Y si lo nuevo construimos queremos que sea entre todos y esperamos que los hombres entiendan y hagan su aporte, lo mismo que las hormigas, los árboles, las luciérnagas.


Por los sigNos de los siglos Amén.

viernes, 19 de marzo de 2010

SOBERANA PRESENCIA DE LA PATRIA


Diana Morán
Es enero en las calles donde ruedan los gritos,
nueve o diez en la cara, en la súplica radial
de un arroyuelo rojo para soldar los nervios,
es la fecha de un pueblo que encontró su camino.

Escuchen lo que digo
con una brasa de odio
en el pájaro dulce que habitaba mi seno,
aunque la barba de Walt Whitman hable
de familias de hierbas y moral manzanera.

La patria se fue, como siempre se ha ido,
con su camisa blanca
y la corbata azul de adolescencia,
con el civismo juvenil de su paso
y el fértil batallón de sus arterias,
a enarbolar el vuelo allí donde cortaron
las alas tricolor de sus emblemas.

Escuchen lo que digo
con la capilla ardiente del rencor más viejo:
Mi patria, cántaro de amor en todo idioma,
que ofrece su agua buena al peregrino
ha arrastrado sesenta calendarios
sin derecho a la fruta, al árbol de su huerto,
saqueada en la bondad de su cintura.

Escuchen lo que digo:
En cada sitio de mi cuerpo hay un dolor de siemprevivas
para contar al mundo la parábola del buen vecino
que aplastó la luz recién nacida.

Muchachita de paz,
exigiste la fruta, el huerto, el asta de tu nombre
y el muro... el muro blanco... el muro rubio
-su carta... Punta del Este-
deshilvanó tu esencia, derramó su cauce,
a la húmeda intemperie de gases lacrimógenos
gemías Panamá, como un maizal en llamas.

¿Quién me pide cortinas
para azular la piel quemada de estas sienes
que jamás pensaron en tirar un jazmín a las alondras?

¿Quién reclama la sílaba final de un corderito
para ensayar un apretón de manos
aquí, donde quedó sin gasa el hospital
para cubrir la fuga de amapolas?

Quién, quién se atreve a rezar:
Tío Sam, Santa Claus, Cuerpo de Paz
-Arca de las Alianzas, Consuelo del Afligido-
el corazón agujereado
cicatriza con verdes papelillos.

¿Quién me pide que sufra, qué suframos de amnesia,
que le demos a Fleming tres medallas
y con Bogart bailemos tamborito
por la amistad del tiburón
y el anzuelo en las sardinas?

¡No! El sol no despierta para ustedes,
usureros del aire.
Ese disfraz de oveja hermano lobo,
ya no engaña el candor de las violetas.

Ahora, ¿cómo bautizarás esta maniobra?
¿Juegos de patos?
¿Operación amiga en Canal Zone?
¿Pildoritas Johnson para el subdesarrollo?

Estos brazos que buscan una forma de niña,
un latido de novio, una frente en los libros,
no es película para soldados morfinómanos.

La viudez de estos cuartos no se vende en coca cola.
El salitre escapado de la herida en desvelo
no es negocio de chicles o zapatos.

Este nueve de enero no es cera de museos,
no es moneda de cambio
ni tiene la firma de Bunau Varilla.

Yo tengo que gritar,
-Oh, prendida garganta de mis muertos-
yo tengo que gritar
con su polen de incendio
en los cuatro puntos de la rosa del aire
donde soltó la LJP1 sus vampiros:

¿Qué palabra,
qué palabra por más sucia que sea
no resulta flor para escupir el rostro
de búfalo en conserva?

¡Qué adjetivo no es ángel para pintarle buitre,
si por cada paloma que la mano te ofrece
asesinas la mano, la sal y la paloma!

No hay lago, frontera, axila que no lleve
el tatuaje de tus colmillos roedores de luceros.

¡Malditos de ayer! ¡Asesinos de hoy!
¡Herodes de siempre!
Los huesitos de Chapultepec...
Los huesitos de Atitlán...
Los huesitos de Hiroshima...

La carne, los huesitos de mi patria
molidos con repiques de metralla.

Mi cielo violado, como una niña ciega,
en la torturada inocencia de su pubis,
las venas sacadas de su casa joven,
los hijos deshojados, lirios secos,
la última estrofa del Canto a la Bandera
en el frío ruiseñor de la mirada
y el llanto, el llanto maternal
—Oh vaso ardiente—
sangriento memorial de labio en labio.

Yo tengo que gritar:
Mis muertos son vivas sembraduras,
ataúdes que nutren la esperanza
con el ritmo ascendente de la lucha.

En las cuencas de Rosa revientan las espigas,
en la espalda de Ascanio se arman las legiones;
los fémures de Alberto, Teófilo y Rogelio,
son astas invencibles otra vez en el muro.

Los ojos de Ricardo, los labios de Rodolfo,
las células de Víctor, los dedos de Carlos,
las piernas mordidas, sus núcleos morados,
sustancias nacionales, patrimonio se han vuelto.

La sangre de los hombres es historia viviente
savia que de la muerte se incorpora
soberana presencia de la patria.

El gorrión machacado en la lengua de un héroe
fertiliza el reposo de su hielo
y hace nido en la marcha su clarín de conciencia
Escuchen lo que digo, hoy nueve de enero,
a ustedes tragalunas del mundo,
a ustedes que asesinan los dedos sembradores de olivo:

Del hijo acribillado retoñar muchos hijos,
del obrero en el polvo mil obreros regresan,
del semen inmolado toda cuna germina.

¡Las tumbas pregonan! ¡Se desclavan las cruces!
¡De la cal del pueblo, el pueblo resucita!

Y tú, pequeña patria, gigante de esta fecha,
esculpida en la roca de tus muertos
para nacer definitivamente,
abrirás tus alas agredidas
en el dolido cofre de tus peces.

Hasta el último niño en presagio de mieles
ofrendará su palpito de auroras
por la libre heredad de tus estrellas

¡Hoy!
¡Mañana!
¡Siempre

domingo, 14 de marzo de 2010

ITINERARIO DE LA MUJER

Consuelo Hernández
Colombia




Por desobediente

me condenaron desde siempre

aunque a esta altura de mi vida

puedo decirles que no tiene nada de especial

el árbol del bien y el mal.



Adán, como ya saben,

nunca fue solidario

y en lugar de protegerme me acusó

en su intento egoísta por salvarse.

Desde entonces empezó mi trajinar:

Fui mujer de Lot

convertida en estatua de sal.

¿Mi pecado?

Nostalgiar el pasado...



Con mi hermana

embriagamos a mi padre, Lot,

para tener descendencia

y para salvar de la extinción nuestro linaje.



Tuve un hijo con Abraham.

cuando ya estaba menopáusica

y demostré así el poder de mis ovarios.



Me dolió el sufrimiento de mi rival, Hagar,

al sentirse en un puesto secundario.



No estuve de acuerdo con el matrimonio

de Rebeca con Isaac

porque sabía que Jacobo (su futuro hijo)

tendría que decidir

entre la belleza de Raquel

y la fealdad de Lía

ambas hijas de mi compadre Labán.



Como Judith, madre de Onán,

vi a Tamara, mi otra hija,

desesperada sin su esposo

suplicando a Onán que la preñara.

Por eso acepté de buen grado

que se fingiera prostituta

para tener descendencia con su suegro Judah.



Me vi obligada a abandonar

a mi querido Moisés

en las peligrosas aguas del Nilo

para que no lo matara el Faraón.



Gracias a la casualidad

siendo princesa pude salvarlo de las aguas

sin sospechar que él liberaría

los esclavos de nuestro reino.



Fui, y no me da vergüenza confesarlo,

la trabajadora sexual que alojó en Jericó

a los primeros Israelitas llegados a esta tierra

y a cambio salvaron mi vida y la de toda mi familia.



Fui dada como premio al que venció a los cananeos.

Como Jael traicioné a Sisera

para favorecer a las tribus.

Y como Débora guié a los israelitas de Ehud.



Habité el Monte Sinaí,

y fui víctima de mi padre

por fanatismo religioso

aunque esto me valió

el título de Santa Catalina.



Guardiana de tumbas fui

pájaro y leona alada

cabeza de águila y cola de serpiente

todo este trasmigrar para llegar a ser:

virgen y madre

amante de maestros y profetas

y todas las mujeres del mundo

que hoy corren por mis venas.

domingo, 7 de marzo de 2010

Lavandera

Henrie Petrie

Mueve,
Mueve,
Mueve
con ritmo sostenido
sus nalgas al lavar,
fregando,
agitando pechos
ropa en promontorio.

Tiende
rostro al sol
labios apretados
palabras cautivas
tiende.

Hay tiempo mudo
y voces sin sonidos.
Suda,
se inunda
de sudor
en movimientos
sus nalgas
sombras ausentes
se agitan
pasos del viento
los pechos
chorrean,
chorrean,
chorrean
sudor,
fregando.

Frente al sol
sus ojos cerrados
y sueña...
y regresa al lavandero...
agua tras agua
espumas multiplicadas
ritmo
nalgas y pechos
ropa tendida.

Frota peñones
en sus manos
a veces canta
casi siempre llora.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

EN LUGAR DE LA MANCHA



Rey Barría

Congregados alrededor del carrusel los niños guardaron silencio. Desde distintos puntos del país habían llegado portando con ellos un juguete, un globo, un muñeco, un dibujo, una flor...

Desde el carrusel, los caballos de madera habían suspendido su galope y la estructura giratoria de madera, que le servía de pista, era el inmenso hotel de las arañas. Blanquecinos tules, tejidos unos sobre otros, amordazaban las bestias y detenían el tiempo.

Centenares de niños siguieron llegando al lugar. Aquel espacio desolado, aquella mancha solitaria fue poblada de infantes de todas las edades y el silencio fue creciendo más y más.

Habían pasado muchos años desde la noche triste, cuando aviones, metralletas y bombas borraron el lugar. Sólo una inmensa mancha de ceniza y de sangre cubrió la extensa y plana superficie despúes de que las máquinas se llevaron las ruinas y los cuerpos del lugar.

Una mañana, y de manera inexplicable, en el centro de aquel sitio, apareció el viejo carrusel con sus caballos de colores. El sol, la lluvia y el viento de los años no pudieron con él.

Los niños comenzaron a depositar sus ofrendas y casi al instante, la música comenzó a hacer girar el carrusel. Las luces y destellos iluminaron el cielo, mientras que los caballos de madera giraban hasta cobrar vida. Miles de briosos solípedos salían de aquel viejo carrusel en el instante en que los niños montaban sobre sus lomos en un espectáculo de color y alegría.

La música crecía y los caballos comenzaron a volar en distintas direcciones cada vez más alto. En lugar de la mancha, globos, juguetes y flores cubrieron la superficie a la vez que un arcoiris sobre el inmenso solar.

Había sido derrotado el olvido y en lugar de la mancha volvieron los colores a El Chorrillo, barrio mártir panameño que llevaron los niños sobre sus corceles más allá del futuro.

jueves, 10 de diciembre de 2009

¡NO TE OLVIDES DE HONDURAS!


Botero



Amigas, amigos, compañeras y compañeros poetas:


En Honduras, el Golpe de Estado nos convocó a todos para una lucha de la cual no todos saldremos indemmes. Las primeras manifestaciones de ardor y masivas presencias de nuestra Resistencia en las calles dieron paso a la supresión de todas las libertades por parte de lo que hoy ya es una dictadura concensuada con el Imperio.

Las elecciones generales encontraron al "sucesor" idóneo para blindar el territorio o el paisaje donde la oligarquía hace y deshace actualmente. Nuestra Resistencia sigue en pie, tratando por todos los medios de expandir lo ganado en el terreno símbolico, espacio en el cual nos sabemos moralmente superiores y cada día más lúcidos. Esto nos ha llevado a la conformación de una red de agrupaciones plurales que hacen y arriesgan todo por mantener la llama de la Resistencia.

La creación de un Frente Amplio es sin duda nuestra primer paso para lograr estremecer aún más la anquilosada y siniestra estructura política hondureña y, desde ahí, instaurar la Constituyente que refunde nuestro destrozado país.

Con la llegada de Pepe Lobo a la Presidencia espuria ha llegado también el lado más oscuro de las políticas de seguridad estatal: Oscar Alvarez, el ex-Ministro de Seguridad durante el Gobierno del nacionalista Ricardo Maduro y hoy confirmado nuevamente en el mismo cargo. Su gestión fue la que le declaró la "Cero Tolerancia" a las maras, dando como resultado la práctica criminalización de la juventud hondureña que habita en zonas de alto riesgo y la ejecución extrajudicial de cientos de jóvenes, siendo su máxima muestra las matanzas en los penales de El Porvenir, La Ceiba y el incineramiento de 102 mareros de la MS-13 en el Penal de San Pedro Sula.

Se suma a este espanto institucionalizado, el ataque a un bus de la ruta urbana en Chamelecón, San Pedro Sula, donde 23 inocentes fueron acribillados, y como las deducciones han demostrado, esta matanza sirvió para apuntalar la oferta de Mano Dura y Pena de Muerte que Pepe Lobo promovía en las eecciones que perdió, precisamente, ante el mensaje progresista de Manuel Zelaya Rosales.

Con Oscar Alvarez regresó -paulatinamente- el poder de beligerancia de los milicos, mismo que sirvió para relanzarlos de manera protagónica en la actual crisis que vivimos.

Con Oscar Alvarez (graduado como sub-teniente en la West Point Academy) se hizo común entre el 2002 y el 2006, las escenas dantescas que los diarios insuflaron en la ciudadanía para ablandar la mentalidad con respecto a la violencia y los Derechos Humanos.

Con Oscar Alvarez, la institucionalidad del MP (Ministerio Público) comenzó su militarización progresiva y en cambio, comenzó el retroceso de la institucionalidad con respecto a los Derechos Humanos. Viéndolo en retrospectiva, observamos una estrategia puntillosamente planificada durante los últimos diez años para devolverle el poder a los milicos.

La colusión de las Fuerzas Armadas con el crimen organizado ha hecho casi invisible la frontera de la criminalidad común con la criminalidad del Estado, y es ahí donde se presenta la gravedad que ya estamos viviendo de nuevo a partir del Golpe de Estado ocurrido el 28 de junio pasado: diariamente son masacrados jóvenes, en grupos de cinco o de cuatro; decenas de mujeres aparecen maniatadas con un balazo en la cabeza y los escuadrones de la muerte ya son un hecho.

La Resistencia ha sido prácticamente tipificada como delicuencial gracias al "ablandamiento" de las granadas que nos achacaron previo a las elecciones y a los actos que los infiltrados protagonizaban durante las masivas marchas. La declaración de Oscar Alvarez hace unos días sobre sacar a los delincuentes "hasta debajo de las piedras" ha coincidido con un aumento de las muertes declaradas como parte de la guerra del narco.

Varios miembros activos y probados de la Resistencia han caído en esta vorágine.

Descrito lo anterior, han de darse cuenta que este correo es un llamado urgente para redoblar los esfuerzos y la solidadridad combativa, una permanente presencia de sus acciones y voces para no dejarnos solos cuando apenas todo comienza.

Estar en contra de los resultados de estas elecciones farsantes es estar en contra de la conslidación en el poder de esta casta primitiva, criminal y absolutista.

Nuestra Resistencia no cederá lo conquistado, sin embargo, seguimos manteniendo una posición vulnerable ante la fuerza bruta. La comunidad internacional debe conocer el espanto silencioso que se está gestando hoy en día en Honduras, en pro de la "estabilización del terreno" que los militares pretenden.

Ustedes pueden salvar a muchos del destierro o la muerte.
Nunca tuvimos tanta fe en la luz de la palabra.

Fabricio Estrada.

sábado, 28 de noviembre de 2009

A CARCAJADAS



Moises Pascual-Panamá

Es hora de que te quites
ese ceño fruncido, Poesía.
De que te quites esa cara seria
de muerto triste.

Ríe a carcajadas, Poesía.
Juega, vive...
Qué no te ate la belleza
de los locos formales.
Que no te enjaulen
los críticos
como a un perico manso.

Tómale el pelo
al idiota ese que te lee
y te mira con cara de bobo
complacido
sin entender un carajo.

Sácale la lengua.
Hazle así con el dedo...
Dile que se saque el corcho.
Despúes de todo...
¿Quién eres
Oh diosa de la alegría.

Ríe Poesía, juega, vive, corre,
salta como un bello animal salvaje.
Haz lo que quieras.
Desnúdate en el escenario de la vida.

domingo, 22 de noviembre de 2009

RON


Eyra Harvar-Panamá

Nunca ha sido una respuesta
la clave del juego,
sino la pregunta
que se atreve a buscar
en las granadas del ron
la esquirla que acierte
en un tiempo interrogante,
maldito,
provocador.

jueves, 5 de noviembre de 2009

El club de los cobardes



Sebastian Miranda Brenes-Costa Rica

"...y para qué arreglar autos y tener simpatías
y luego casarse y tener hijos que también sueñen que viven
y tengan que sufrir, ir a la guerra o luchar
o deseperanzarse por simples sueños..."
E. Sábato

Evadir es la costumbre que tenemos algunos para alivianar el peso del mundo.
Dejamos las trincheras, abandonamos la familia, damos la espalda al amor.
No por eso, estamos destinados al exilio, a la cámara de gases, al infierno o al purgatorio.
Sin embargo, sí merecemos que nos llamen cobardes. Palabra para los que sabemos que todo colapsa y no podemos hacer nada.
Los cobardes nos ocultamos en las calles, llevamos ojeras como medallas, ceniceros saturados, el sonido de botellas vacías, apilamos periódicos, libros de segunda por los que creemos saber del universo.
Los cobardes somos bautizados con vino.
Engañamos y nos dejamos engañar, matamos y abrimos los brazos a nuestros asesinos, nos posamos como perros a las puertas de habitaciones vacías.
Los cobardes creamos la indiferencia, la ironía, portamos genes misántropos, olvidamos los recuerdos en los trenes, amanecemos en tumbas abiertas.
Los cobardes lanzamos los ojos por precipicios y nos sumergimos en la soledad como lagartos.

miércoles, 28 de octubre de 2009

COSAS DE LA IGNORANCIA


Dimas abrazando a Ramón, José a Griselda, el otro no abraza a nadie y tampoco sé quien es.

Si mi hermano
RAMÓN OVIERO
Hubiera sido ignorante
Fuera general
O Diputado ladrón

O Legislador corrupto.


Si mi hermano Ramón Oviero
Hubiese sido ignorante
Fuera Ministro
O Embajador
O traidor
O delator
De sus propios compañeros

Pero mi hermano Ramón Oviero
Era un Poeta Inteligente
Por eso en la Modelo
Lo torturaron
Y patearon al exilio.

Bueno,
Esas son las cosas
De la ignorancia.

lunes, 5 de octubre de 2009

Quiera la dulce voz quedarse

Alexánder Zánchez (Panamá, ¿o es Chiriquí?

LA LUNA
Al sol
¿Quién lo peina
Antes de que salga?

LA BARCA
Es una hamaca
Atada a dos olas.

¿Y?
Hace 40 años
Mi siquiatra me dijo
Que fuera lo que quisiera ser
Pero que fuera.

QUIERA LA DULCE VOZ
Quedarse
Aunque sé que otro
Oído
La espera.

ADIÓS
Estrella fugaz
Igual que yo
Ya vas.

domingo, 13 de septiembre de 2009

EL JARDÍN DE MAMÁ CHARO-síntesis

Gloria Melania Rodríguez

El jardín de Mamá Charo es igual al tuyo, o al menos a los jardines que has visto en cualquier casa. Tiene unas matas, cántaros, piedras, tal vez un árbol, muchas hojas regadas por el suelo, un tronco en el que se apoyan otras matas, tiestos, flores, un caminito y… sí, mucha vida.
La vida en un jardín puede tener diversas formas: un pájaro que llega a dormir por las noches, otros que buscan beber el néctar de las flores, animalitos que cantan bajo las sombras, arrieras que llegan a buscar hojas, arañas que tejen sus hilos entre las ramas, murciélagos que duermen donde pueden… Hay mucha vida.
A veces, en nuestra prisa, pasamos por allí y apenas echamos un vistazo ligero, tan superficial que nos impide enterarnos de toda la vida que allí existe, de todos los dramas que ocurren en esa pequeña porción de mundo. Para nosotros es solo el jardín de la abuela, y a veces nos metemos allí a jugar; pero para miles de seres vivos, ese es su mundo.
Acompáñame, echemos una mirada más atenta debajo de esas hojas o, si quieres, lee estas sencillas historias que te hablarán de un gran mundo que está ahí, muy cerca de ti: en el Jardín de Mamá Charo… o en tu jardín, cuando quieras verlo más de cerca.

viernes, 14 de agosto de 2009

POR EL LABERINTO

JAIRO LLAURADÓ-Panamá
EN LA CUEVA
Caigo
desde una llama.
Golpeo
el centro de una cueva
de azul intenso
y paredes vacías.
Olas enormes
y nubes
cruzan
en visiones mi mente.
Soy tan pequeño
que en un sónido
puedo esconderme
con toda la cueva
y el azul vacío.
Para qué escapar
si más adelante
hay otras llamas,
lenguas frenéticas
de exhalaciones últimas.
RECORRIDO DEL LABERINTO RECORRIDO
He lanzado mi cuerpo al laberinto de los
pensamientos, en donde las hienas deambulan
y dioses desnudos fornican en cámaras secretas.
Mis manos son mis ojos, palpan las ideas
guindadas de las paredes e intento abrir
los vientres de las almejas, buscando
entendimiento.
No diferencio el día de la noche, los polos
opuestos son lo mismo y lo mismo no es igual
en cada nueva esquina que abre un pasillo.
Arriba vuela un rombo, chilla como águila,
pero es un cerdo al que matan, y entiendo
la diferencia entre cerdos y águilas, no por
mejores, sino por distintos.
Este laberinto es enorme, pero me parece
familiar.
Creo recordar algo, una voz quizá, un lamento
o un jadeo.
¿Es aquella hoja la pista?
Huelo acantilados, he llegado al primer
descanso. Bebo de la fuente amarga,
y en esta banca duerme mi sombra.
ANTAGONÍA
Hoy me he vestido para bañarme
y salí desnudo a la calle.
Leí Cero y van tres,
-Soy la niña-.
Fornico con el deseo de ayer
voy a la escuela para olvidar
e intento mentir hablando la verdad.
Me abrazo a un perro de la calle
digo que soy extraordinariamente humano
para que lo duden
y vean a un animal.
Subo por el asta hasta el cielo y flameo
pero decido quedarme a la mitad
para que todos recuerden el duelo.

martes, 7 de julio de 2009

BALADA PARA UN CUERPO


Taty Hernández Durán
(República Dominicana)
Duerme este cuerpo
Sin rastros
Sin inmensidades
No le corre la sangre
Tan solo el sopor de un vuelo
Duerme este cuerpo
Inerte como las noches
Del río
Evaporado
De la mañana
Al mediodía

Duerme este cuerpo
Pareciera que se ha ido
Pareciera

lunes, 27 de abril de 2009

Ermitaño del rincón

Henry A. Petrie
I

Rabea, gruñe y muerde
el bullicio del tiempo-mundo
balbuceante y penumbroso
en su hueco que es rincón
frente a miradas virtuales
entre nervios de gatos.


II

Sueños que no duermen
su silencio-frío,
fantasma inquieto,
retorcido
y hambriento
de horas sudadas
del beso soberbio
de la puta-amante, alegoría
sexo-instante
corazón-libertad
sin culpas ni penas
como el vagabundo caracol
recogido en el diminuto
punto-sitio
y explayado en el inmenso
hueco-rincón.


III

Con la mueca burlesca,
fornicando puritano mundo
o masturbándose
frente a la delincuente ciudad,
vive
y sonríe
en su rincón,
el ermitaño.

sábado, 11 de abril de 2009

CULTIVO FAMILIAR


Marta Leonor González
(Nicaragua)



Trago las púas que mi padre sembró,

mi hermano las cultiva.

Mamá esconde el cuaderno

donde la niña garabateó

la casa en llamas

destruida por las palabras.


En este momento

veo las páginas tachadas

los poemas que mamá escribió

con vergüenza

y el sueño de armar una ventana

inventar un color

"amarillo no es azul" me dice

y vuelvo a la paleta

donde ella confunde el rosa

con el fuscia.


Pero papá tiene ese jardín de púas para él

y noches largas de riego

donde le acompaña la congoja

y le descubre el dolor a las piedras.

lunes, 23 de marzo de 2009

LA INSÓLITA CONSTANCIA


Escribe, lapicillo triste, escribe. Grafito de dolor,

testimonia. Canta, lapicillo, corriendo sobre tu papel de

locura.


Tú estás para crecer, para auspiciar, para afirmar y restañar.

Tú curas, ensalmas, impulsas y enderezas.


¿Qué me importa ahora si la forma pudiera ser movida de sus

perímetros, trenzada hacia novedosos e intangibles efectos?


La poesía no es la vida, pero es su más honda cisterna, su

museo más extenso y su atalaya más alta.


Así que escribe, lapicillo; mira, grafito, testimonia: ofrece sin

demora esos surcos sutiles de pólvora y de música.

jueves, 12 de marzo de 2009

LA PIEDRA DE ROSITA (fragmento de novela)


Paco Moreno (España-Panamá)

Yo tenía entonces seis años y hace ya más de medio siglo que ocurrió esto, pero nunca he logrado borrar de mi mente los gritos desgarradores que daba mi madre cuando se enteró. Muchas noches me he despertado asustado soñando que oía aquellos gritos. A mi hermana y a mí nos mandaron a la cama y recuerdo que ella empezó a llorar y yo la abracé y lloré también sin saber por qué lloraba mi hermana ni por qué daba mi madre aquellos gritos, hasta que los dos nos quedamos dormidos. Desde aquel día siempre vi a mi madre vestida de negro y las ojeras que se le formaron entonces la acompañaron hasta el día de su muerte.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Un soplo de barro

Éricka Picado (Nicaragua)


Como un soplo de barro
Así la encontré
Con sus 47 años de palidez al hombro
Con sus muñecas traspasadas por agujas
Sin el brillo de sus ojos
Sin entusiasmo
Sin energía

Como un soplo de barro
La vi llorar
Ni un arcángel recogía sus lágrimas
Y parecía que el tiempo arrugó su rostro
De repente

La recordaba hermosa
Emprendedora
Iluminada por la ternura
Así como hace un año
Llena de vida

Y ahora
Como un soplo de barro
Se desvanece entre mis dedos

jueves, 26 de febrero de 2009

A cosechar aguacates

El aguacate es uno de los frutos que más me gusta. Tengo la impresión de que mucha gente comparte mi gusto. También me gusta la literatura. Tengo muchos amigos y amigas que son poetas y escritores. También tengo la impresión de que ha mucha gente les gusta lo que escriben mis amistades. Pues bien, llegó la hora de compartir la cosecha.